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Un vistazo a las normativas que siguen siendo la base de las decisiones bonaerenses, recordando los fundamentos que rigen las políticas de producción y desarrollo.
Aunque parezcan meras formalidades, los Decretos N° 90/2022 y 208/2024, junto con la Resolución N° 24/10 del ex Ministerio de la Producción, son los pilares invisibles sobre los que se construyen muchas de las acciones del gobierno provincial. Estos documentos son citados repetidamente en diversas resoluciones y actos administrativos, lo que subraya su importancia como marco regulatorio vigente. No traen novedades explosivas, pero su mención constante nos recuerda la continuidad de ciertas políticas y estructuras de poder que, más allá de los cambios de gestión, mantienen su influencia. Para el ciudadano de a pie, esto significa que las decisiones actuales están ancladas en legislaciones previas, afectando desde el fomento productivo hasta la gestión de subsidios. Es clave entender que la administración pública opera sobre un entramado legal complejo, donde cada nueva medida se apoya en un andamiaje ya existente. Esto puede ser visto como una garantía de estabilidad o, para los más críticos, como una rigidez burocrática que dificulta la agilidad en la toma de decisiones. Mantenerse informado sobre estas bases es fundamental para comprender el porqué detrás de las acciones gubernamentales.