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El Gobierno de Javier Milei sacude los cimientos de la Administración Pública Nacional con un decreto que redefine organigramas, suprime secretarías clave y transfiere áreas sensibles. ¡Una reestructuración brutal que busca "optimizar la gestión" y generar un impacto masivo!

En un movimiento audaz que reconfigura el mapa del poder en Argentina, el Presidente Javier Milei firmó el Decreto 866/2025, una mega-reestructuración de la Administración Pública Nacional que promete un antes y un después en la gestión estatal. El objetivo declarado: "optimizar la gestión de gobierno". La realidad: un verdadero terremoto burocrático.
La medida suprime la SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN Y MEDIOS, un área de gran sensibilidad política, y reorganiza profundamente la JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS, el MINISTERIO DEL INTERIOR, el MINISTERIO DE ECONOMÍA, el MINISTERIO DE SEGURIDAD NACIONAL y el MINISTERIO DE SALUD. Entre los cambios más resonantes, el INSTITUTO NACIONAL DE ASUNTOS INDÍGENAS (INAI) se transforma en una unidad organizativa dentro de la Jefatura de Gabinete, y la SECRETARÍA DE TURISMO, AMBIENTE Y DEPORTES (a excepción de la Subsecretaría de Deportes) es transferida desde el Ministerio del Interior a la Jefatura de Gabinete.
Esta profunda cirugía estatal implica la modificación de la Ley de Ministerios, la redefinición de objetivos para decenas de subsecretarías y la transferencia de unidades organizativas, bienes, dotaciones y personal. Aunque el decreto establece que las estructuras inferiores a Subsecretaría se mantendrán vigentes transitoriamente, el impacto en miles de empleados públicos, en la dirección de políticas públicas y en la eficiencia de la gestión será monumental.
La reestructuración no solo busca achicar y redefinir roles, sino también centralizar funciones y, posiblemente, reflejar una visión de estado más compacta y menos intervencionista. Sin embargo, la magnitud de los cambios generará desafíos operativos y políticos significativos. ¿Será esta la fórmula para una administración más eficiente o el inicio de una era de inestabilidad y conflictos internos? El Estado argentino se redefine en tiempo récord, y las consecuencias se sentirán en cada rincón de la gestión pública.