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El Gobierno bonaerense convalidó ordenanzas municipales que transforman el uso del suelo en dos partidos, abriendo nuevas oportunidades y controversias en el desarrollo urbano y el valor de la tierra.
Una movida estratégica del Ministerio de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires está reconfigurando el mapa urbanístico en dos puntos clave del territorio bonaerense. A través de la convalidación de sendas ordenanzas municipales, se modifican las normativas de uso del suelo en Florentino Ameghino y Necochea, generando un impacto directo en el sector inmobiliario y de la construcción.
El caso más resonante es el de Necochea. Se convalidó la Ordenanza N° 11633/24, que tiene un cambio de juego: la desafectación de un sector de Quequén de la Zona Industrial Portuaria (ZIP) para afectarlo a la Zona Residencial 7 (R7). Esto no es un detalle menor. Transformar un área industrial en residencial puede disparar el valor de la tierra, atraer inversiones en viviendas y servicios, y cambiar por completo la dinámica social y económica de la zona. Se espera un boom de construcción y una revalorización de propiedades en el área, pero también podría generar debates sobre la convivencia con el remanente industrial y los servicios necesarios.
Por su parte, en Florentino Ameghino, se convalidó la Ordenanza N° 1389/25, que también modifica la normativa vigente en el partido. Aunque los detalles específicos de los cambios no se desglosan con la misma precisión que en Necochea, la medida implica una actualización del ordenamiento territorial que puede influir en futuros desarrollos urbanos y rurales. Ambas convalidaciones se realizan bajo la órbita del Decreto-Ley N° 8912/77, que rige el ordenamiento urbano y territorial en la provincia.
Para los ciudadanos, estos cambios significan nuevas oportunidades de vivienda y desarrollo, pero también la necesidad de estar atentos a cómo se gestiona el crecimiento y la infraestructura asociada. Para los inversores, se abren nuevas fronteras de negocios en un mercado inmobiliario en ebullición.