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Desde licitaciones hospitalarias hasta notificaciones de expedientes, el Boletín Oficial revela los mecanismos administrativos que mantienen en marcha la maquinaria estatal, a menudo invisibles para el gran público.
El Boletín Oficial, ese pulso diario de la administración pública, nos trae hoy un combo de movimientos rutinarios que, aunque no generen titulares explosivos, son el aceite que lubrica el complejo engranaje estatal bonaerense. En primer lugar, la Disposición N° 114 del Hospital Interzonal General de Agudos Prof. Dr. Rodolfo Rossi (Expediente EX-2025-41929098-GDEBA-HIGAPDRRMSALGP) aprueba el pliego para una Licitación Privada (N° 97/2026). ¿El objetivo? Adquirir soluciones para el servicio de farmacia del hospital, cubriendo necesidades hasta mediados de 2026. Es la clásica compra de insumos que garantiza el funcionamiento básico de un centro de salud, un trámite que se repite miles de veces al año para asegurar desde gasas hasta medicamentos vitales.
Por otro lado, la Resolución N° 979218 (Expediente N° 21557-492360-19) es un breve pero crucial aviso: se trata de la solicitud de un beneficio de jubilación por parte de Pablo Raúl IZZI. Este tipo de menciones son la punta del iceberg de miles de trámites jubilatorios que el Instituto de Previsión Social (IPS) procesa a diario, un recordatorio de que detrás de cada número de expediente hay una historia de vida y un futuro previsional en juego.
Finalmente, la Resolución N° 12/18 del IPS nos brinda un detalle técnico sobre la gestión de deudas: instruye sobre cómo realizar depósitos o transferencias bancarias a la cuenta fiscal N° 50046/3 (CBU 0140999801200005004639 del Banco Provincia) para saldar deudas con el Instituto. Advierte, además, que la falta de propuestas de pago derivará en la confección de un título ejecutivo, habilitando la vía judicial para el cobro, bajo apercibimiento de intereses compensatorios. Esto subraya la implacable maquinaria de cobro del IPS, incluso en los más pequeños detalles procedimentales. Son los cimientos burocráticos que sostienen el andamiaje del Estado, lejos de los reflectores pero esenciales.