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La Superintendencia de Servicios de Salud realiza un ajuste de cuentas histórico por $39.000 millones de pesos, analizando anticipos de la pandemia a 126 Obras Sociales. ¿Quién cobró de más y quién de menos?
En un movimiento que busca ponerle punto final a una etapa de incertidumbre financiera, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) acaba de aprobar el informe de análisis de los anticipos y pagos realizados a Obras Sociales entre 2020 y 2022, en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19. La Resolución 1460/2025 detalla una auditoría exhaustiva que involucró a 126 Obras Sociales, con un monto total de anticipos pagados de $39.082.456.159,00 y detracciones por $39.089.135.517,81.
Este proceso, que se gestó ante la imposibilidad de cumplir con los procedimientos administrativos habituales durante la crisis sanitaria y la necesidad de sostener el Sistema Nacional del Seguro de Salud, implicó el adelanto de fondos del entonces SISTEMA ÚNICO DE REINTEGROS (S.U.R.), hoy transformado en S.U.R.G.E. El objetivo era garantizar la cobertura médico-asistencial a los beneficiarios en un contexto de profunda crisis.
Ahora, con el informe aprobado, la SSS instruye a su Gerencia de Administración a transferir los saldos adeudados a los Agentes del Seguro de Salud que resulten con un balance a favor. El saldo final de anticipos a favor de los Agentes del Seguro de Salud involucrados es de $6.679.358,81.
Este ajuste de cuentas es crucial para la transparencia y la correcta administración de los fondos de la salud. Si bien se trata de un cierre administrativo de un ciclo excepcional, sienta un precedente sobre la fiscalización de los recursos públicos en situaciones de emergencia. Para los ciudadanos, este tipo de controles garantiza que los fondos destinados a la salud se utilicen de manera eficiente y responsable. El informe, aunque no se publica con la resolución, es la clave para entender cómo se gestionaron miles de millones en plena crisis.