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La Inspección General de Justicia (IGJ) extendió el plazo de la polémica moratoria para la presentación de balances. Miles de sociedades, asociaciones y fundaciones que estaban al borde de la multa respiran aliviadas. ¡Hay tiempo hasta junio de 2026 y se suman más períodos!
¡Atención, empresarios y dirigentes de organizaciones! La Inspección General de Justicia (IGJ) acaba de tirar un salvavidas a miles de entidades que nadaban en aguas turbulentas por el incumplimiento de sus obligaciones contables. Con la Resolución General 6/2025, se prorrogó la famosa moratoria que había lanzado la RG IGJ N° 4/2025, extendiendo no solo el plazo sino también el alcance de los balances a regularizar.
La medida es un verdadero respiro. El plazo original para ponerse al día con los estados contables adeudados, que vencía el 31 de diciembre de 2025, ahora se extendió ¡hasta el 30 de junio de 2026! Pero eso no es todo: la IGJ también amplió el universo de documentos que pueden incluirse. Originalmente, la moratoria abarcaba balances cerrados hasta el 31 de agosto de 2024; ahora, se suman aquellos con cierre al 31 de diciembre de 2025. Esto significa que muchas más entidades podrán regularizar su situación sin caer en sanciones inminentes.
Las principales beneficiadas son:
Todas ellas podrán presentar la documentación de hasta los últimos diez ejercicios anuales adeudados, pagando un único formulario por presentación fuera de término. Las fundaciones, además, deberán adjuntar sus reuniones de Consejo de Administración y el plan trienal de acción.
Según la propia IGJ, la decisión se tomó por el "cúmulo de documentación involucrada" en el proceso de moratoria y, dato no menor, la inminente puesta en marcha de un "sistema de ingreso de documentación contable por vía digital". Esto sugiere que la IGJ busca modernizarse, pero mientras tanto, la burocracia y el volumen de papeles exigen más tiempo, lo que finalmente juega a favor de los contribuyentes. Es una movida que muchos interpretarán como un reconocimiento a las dificultades de cumplimiento en un contexto económico complejo.
Esta extensión es crucial para evitar multas millonarias y posibles procesos de suspensión o disolución. Para el ciudadano de a pie, implica que muchas organizaciones y empresas podrán seguir operando con mayor tranquilidad, lo que podría traducirse en una mayor formalización y transparencia a largo plazo. Si tu entidad está en falta, este es el momento de actuar. ¡No dejes pasar esta nueva oportunidad que te da el organismo de control!