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El Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense aprobó el nuevo Marco Alimentario Nutricional para los programas SAE y MESA. ¿Qué significa este cambio para miles de niños y adolescentes? Un ajuste clave en la calidad y variedad de sus comidas y módulos, buscando garantizar una alimentación saludable.
Una noticia que impacta directamente en la heladera y el plato de miles de familias bonaerenses: el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires, bajo la batuta de Andrés Larroque, acaba de aprobar el Marco Alimentario Nutricional para el período 2026.
Esta medida, publicada hoy, es crucial porque define la comida que recibirán los chicos y adolescentes a través de dos pilares de la asistencia social: el Programa Servicio Alimentario Escolar (SAE), que garantiza el desayuno, merienda y comedor en las escuelas, y el Programa Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA) Bonaerense, que entrega módulos de alimentos a las familias más vulnerables.
La resolución N° 302-MDCGP-2026 reemplaza el marco nutricional de 2025 y trae consigo un paquete de anexos renovados: desde el “Cuadernillo Técnico Nutricional de Prestaciones Alimentarias SAE y MESA 2026” hasta el “Anexo V - Recetario Provincial SAE”. Esto significa que se actualizaron las especificaciones técnicas de los alimentos, los criterios de selección y recepción, la composición modular y los menús escolares.
El objetivo, según la cartera, es garantizar el derecho a una alimentación saludable, adaptándose a los requerimientos nutricionales de niños y adolescentes, los hábitos de consumo de la población y la disponibilidad real de productos. Se trata de una revisión anual que busca fortalecer la calidad nutricional y la viabilidad operativa de las prestaciones. En otras palabras, la provincia busca que lo que llega a la mesa de los chicos sea no solo suficiente, sino también nutritivo y adecuado a sus necesidades.
Para los ciudadanos, especialmente para las familias con hijos que dependen de estos programas, este cambio es fundamental. Implica que la composición de los módulos de alimentos y los menús escolares podrían variar, buscando una mejora en la calidad y el balance nutricional. Es una señal de que el Estado bonaerense mantiene su compromiso con la seguridad alimentaria, aunque siempre queda la pregunta sobre la eficacia de la implementación y el alcance real de estas mejoras en el día a día.
“Este marco tiene como objetivo contribuir a garantizar el derecho a una alimentación saludable para los Niños, Niñas y Adolescentes de la provincia de Buenos Aires”, reza la resolución, subrayando la importancia de la medida.
Es vital que las comunidades educativas y los beneficiarios estén atentos a los detalles de los nuevos anexos, que se pueden consultar en el Sistema de Información Normativa y Documental Malvinas Argentinas (SINDMA) en normas.gba.gob.ar. Conocer a fondo estas especificaciones permitirá exigir y verificar que lo prometido se cumpla en cada plato y cada módulo.
La medida refuerza la injerencia estatal en la provisión de alimentos para sectores vulnerables, un clásico de las políticas de desarrollo social en la provincia.