Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Dirección Nacional de Vialidad sanciona con cifras astronómicas a la concesionaria Caminos del Río Uruguay S.A. por el calamitoso estado de tramos de las Rutas Nacionales 12 y 14. ¡Décadas de desidia que ahora pagan caro, pero que los usuarios sufrieron por años!
La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) ha puesto el grito en el cielo y, ¡por fin!, ha actuado contra la concesionaria CAMINOS DEL RÍO URUGUAY S.A., imputándole y aplicando dos multas millonarias por el deficiente estado de las rutas bajo su concesión. Las Resoluciones 87/2025 y 89/2025, publicadas en el Boletín Oficial, detallan sanciones por incumplimientos contractuales detectados hace ¡más de una década! Una señal tardía, pero contundente, de que la desidia en la infraestructura vial tiene consecuencias.
La Resolución 87/2025 imputa a la empresa una infracción constatada en 2008 por un Índice de Serviciabilidad Presente (ISP) inferior al exigido en tres tramos de la R.N. N° 12 (Km. 80 a 85, Km. 99 a 110 y Km. 143 a 160). La multa asciende a la impactante suma de OCHOCIENTAS TRECE MIL CUATROCIENTAS VEINTE UNIDADES DE PENALIZACIÓN (813.420 UP), calculadas por la tarifa vigente. La empresa intentó defenderse argumentando falta de pago por parte del concedente y la prescripción de la acción, pero ambas defensas fueron desestimadas categóricamente por la DNV. Las deficiencias, que representaban un riesgo real para los usuarios, fueron subsanadas recién entre 2009 y 2012. ¡Años de espera para los conductores!
La Resolución 89/2025 presenta un escenario similar, pero esta vez por el estado de cuatro tramos de la R.N. N° 14 (Km. 54 a 64, Km. 64 a 74, Km. 174 a 184 y Km. 184 a 194), con un ISP por debajo de lo contractual, constatado en 2011. La sanción es de SEISCIENTAS CUARENTA Y CUATRO MIL (644.000) UNIDADES DE PENALIZACIÓN por la tarifa vigente. Aquí también, la concesionaria desplegó argumentos similares, incluyendo la prescripción, que fueron rechazados de plano. Las reparaciones se efectuaron entre marzo y agosto de 2013, demostrando una respuesta lenta y reactiva por parte de la empresa.
Estos expedientes, que tramitaron durante años, evidencian la lentitud burocrática en la aplicación de sanciones y la falta de control efectivo que permitió que las rutas permanecieran en mal estado por un tiempo considerable. Para los ciudadanos, estas multas, aunque tardías, son un recordatorio de que el mantenimiento de las vías es crucial para la seguridad y el confort, y que los incumplimientos de las concesionarias tienen consecuencias, aunque a veces lleguen con años de retraso. La DNV enfatiza que no se puede “beneficiar financieramente a la Concesionaria por las tareas de mantenimiento no realizadas”. Un mensaje claro para todas las empresas que tienen la responsabilidad de mantener nuestras rutas en condiciones.