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La Dirección Nacional de Vialidad le clava una penalidad de 506.000 Unidades de Penalización a la concesionaria por no arreglar 22 pozos en la Ruta Nacional N°14, poniendo en riesgo a miles de conductores. ¡Un escándalo que sigue sumando capítulos en la crítica situación de las rutas!
La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) ha desatado una verdadera bomba al imputar una multa masiva a Caminos del Río Uruguay S.A., la concesionaria del Corredor Vial N°18. ¿El motivo? ¡Nada menos que la existencia de 22 baches descubiertos en losas de pavimento rígido en la Ruta Nacional N°14, entre el Km. 240,150 y Km.240,250, en carriles de ingreso y egreso a cabinas de cobro de peaje!
Esta sanción, equivalente a 506.000 Unidades de Penalización (UP), llega tras una constatación realizada por la propia DNV en el Acta N° 60/2025, donde se verificó un incumplimiento flagrante de las obligaciones de mantenimiento. Lo más grave es que, a pesar de la intimación, la empresa no subsanó las deficiencias y ni siquiera presentó un descargo, lo que agrava su situación.
El contexto es aún más turbulento: Caminos del Río Uruguay S.A. se encuentra en concurso preventivo desde marzo de 2023. Su concesión, que debía finalizar en abril de 2024, fue prorrogada por 12 meses hasta abril de 2025 ante la falta de otros operadores dispuestos a asumir el servicio. Esta prórroga, que buscaba garantizar la continuidad del servicio, se ve ahora empañada por la persistencia de graves problemas de infraestructura.
Las implicaciones son claras: la seguridad vial de miles de argentinos está en juego. La DNV ha sido contundente al señalar que los baches representan un "peligro para la seguridad vial y un menoscabo en las condiciones exigidas contractualmente de estética, seguridad y confort para el usuario". La permanencia de estas deficiencias aumenta el riesgo de accidentes y el malestar de quienes transitan por la ruta.
Este episodio no solo expone las deficiencias en el mantenimiento de la infraestructura vial, sino también la compleja relación entre el Estado y las concesionarias privadas, especialmente cuando estas últimas atraviesan dificultades financieras. La multa es un intento de la DNV de hacer valer el contrato y proteger a los usuarios, pero la pregunta sigue siendo: ¿cuándo veremos nuestras rutas en condiciones óptimas?