Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El ENARGAS moderniza las regulaciones NAG-201 y NAG-420 para instalaciones de gas industrial y vehículos de transporte de carga a GNV, buscando simplificar procesos y elevar estándares de seguridad y eficiencia en el sector.
El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) anunció la actualización de dos normativas fundamentales para el sector gasífero, la NAG-201 y la NAG-420, con el objetivo de modernizar y simplificar los procedimientos, garantizando al mismo tiempo los más altos estándares de seguridad.
La Resolución 468/2026 aprueba la nueva Norma NAG-201 (2026) "Norma para la ejecución de Instalaciones Industriales de Gas Natural", que reemplaza a la versión de 1985. Entre los cambios más destacados, se elimina la clasificación rígida de artefactos por clases, adoptando un enfoque más flexible y alineado con normas internacionales que priorizan el cumplimiento de requisitos uniformes de diseño y fabricación. Un punto relevante es que se establece como optativa la figura del Instalador Matriculado en Sistemas de Combustión, considerando que los instaladores de primera categoría ya poseen la habilitación y experiencia necesaria, reduciendo así superposiciones y cargas administrativas. Esto deroga la Resolución ENARGAS N.º I/902/2009. La norma busca un marco homogéneo que eleve el nivel de exigencia en seguridad, fiabilidad y eficiencia.
Por su parte, la Resolución 476/2026 aprueba la Norma NAG-420 (2026) "Requisitos para la ampliación de habilitación para la carga a Vehículos de Transporte Pesado", sustituyendo la versión de 2022. Esta actualización se enfoca en optimizar los procesos y procedimientos para la habilitación de Estaciones de Carga (EC) de GNV, incorporando requisitos simplificados y metodologías modernas. La norma establece criterios diferenciados para vehículos según su longitud (gran porte, porte medio y hasta 5,79 metros), buscando adaptar la regulación a la realidad operativa. La finalidad es reducir cargas administrativas, incorporar prácticas internacionales y promover la competitividad de la industria sin desatender la seguridad operacional. Ambas actualizaciones son el resultado de extensas consultas públicas con diversos actores del sector, incluyendo fabricantes, transportistas y distribuidoras de gas.