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Un golpe contundente contra la ilegalidad: las Aduanas de Formosa y Posadas intensifican la cacería de contrabando y evasores, con amenazas de remates y decomisos que sacuden a la región. ¡Miles de dólares en tributos y multas en juego!
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero no da tregua en la frontera, y los avisos oficiales de Formosa y Posadas son un claro reflejo de esta feroz embestida contra las infracciones aduaneras. Por un lado, la Aduana de Formosa ha puesto en la mira una enorme cantidad de mercadería, mayormente cigarrillos, pero también anteojos, zapatillas, cubiertas y hasta aires acondicionados, que se encuentran en situación de abandono. Los dueños tienen un plazo fatal de TREINTA (30) días para reclamar sus bienes, previo pago de multas, o verán cómo sus productos terminan en subasta pública o a disposición de la Presidencia de la Nación. Es una advertencia directa a quienes intentan evadir controles: el Estado está listo para quedarse con todo.
Pero el drama no termina ahí. Desde Posadas, la Aduana emite una extensa lista de notificaciones a individuos, tanto argentinos como extranjeros, por presuntas infracciones que van desde el artículo 977 hasta el 987 del Código Aduanero. Las multas son escalofriantes, con montos que superan el millón y hasta los siete millones de pesos argentinos y tributos que alcanzan los 1.700 dólares. Los implicados tienen un perentorio plazo de DIEZ (10) días hábiles para presentar su defensa y pruebas, o se declararán en rebeldía. La opción de pagar la multa mínima y abandonar la mercadería al Estado se presenta como una salida para extinguir la acción penal, pero para muchos, la situación ya es crítica.
La medida impacta directamente a comerciantes, transportistas y particulares que operan en zonas de frontera, muchos de los cuales podrían estar involucrados en circuitos informales o de contrabando. La Aduana busca sanear las operaciones y aumentar la recaudación, pero para los notificados, significa un golpe económico severo y un proceso legal complejo. Es crucial que los involucrados consulten de inmediato a un especialista en derecho aduanero para evitar la pérdida total de sus bienes y enfrentar consecuencias aún mayores. La lupa estatal está puesta sobre la actividad comercial fronteriza, y nadie parece estar a salvo de esta ofensiva.