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La Aduana de Bernardo de Irigoyen lanza un ultimátum a infractores y dueños de mercadería. Con multas que superan el millón de pesos, el Estado intima a comparecer o arriesgar el abandono de bienes. Un llamado urgente a quienes tienen asuntos pendientes en la frontera.
La Aduana de Bernardo de Irigoyen ha encendido las alarmas con un edicto de notificación que pone contra las cuerdas a varios individuos y propietarios de mercaderías. El mensaje es claro y contundente: ¡o aparecen o pierden todo! Esta medida, amparada en el Artículo 1013 inciso i) del Código Aduanero, busca ubicar a personas cuyo domicilio se desconoce o se encuentran fuera del país, citándolas a comparecer en un plazo de diez días hábiles para presentar su defensa ante diversas infracciones.
Las multas mínimas detalladas en el edicto son impactantes, con cifras que van desde los $35.112,00 hasta los $2.448.253,28. Además del castigo económico, la Aduana intima a los titulares de la mercadería a que, en el mismo plazo, soliciten una destinación aduanera permitida, previo pago de multas y tributos. De no hacerlo, la mercadería será considerada abandonada en favor del Estado Nacional, lo que implicaría su venta pública o disposición según la Ley 25.603.
Este tipo de avisos subraya la vigilancia constante en las fronteras y la determinación del organismo recaudador por hacer cumplir la normativa. Para los involucrados, la inacción podría resultar en la pérdida total de los bienes y la consolidación de antecedentes aduaneros. Es un recordatorio tajante de la importancia de mantener al día la situación fiscal y aduanera, especialmente para quienes operan en zonas de frontera. La transparencia y el cumplimiento son claves para evitar sorpresas desagradables como estas. ¡No dejes que tu mercadería termine en un remate aduanero!