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El Banco Central de la República Argentina cambió la fórmula para calcular los intereses de las multas, elevando el costo para quienes incumplan la normativa. Un golpe al bolsillo que busca disciplinar al sector con mano dura.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acaba de meter un manotazo que sacude al mundo financiero. A través de la Comunicación “A” 8354/2025, la autoridad monetaria decidió reemplazar la tasa de interés para las facilidades de pago de multas. ¿La novedad? Ahora se aplicará la Tasa Mayorista de Argentina (TAMAR) total de bancos, pero con un recargo del 10% adicional. Esto significa, ni más ni menos, que si una entidad financiera, un fiduciario, un emisor de tarjetas de crédito o cualquier otro proveedor no financiero de crédito cae en infracción y debe pagar una multa en cuotas, el costo de ese financiamiento será sustancialmente mayor.
Este cambio, que entra en vigor de inmediato, afecta directamente a todos los actores del ecosistema financiero y de pagos, desde los grandes bancos hasta las empresas de tarjetas y los proveedores de servicios de pago. La medida busca incrementar la presión sobre aquellos que no cumplen con las regulaciones vigentes (Leyes 21.526 y 25.065, y 19.359), haciendo más gravoso el incumplimiento.
La movida del BCRA es una señal clara: tolerancia cero con las infracciones. Si bien solo impacta a las entidades sancionadas, el mensaje es para todo el sector. Un mayor costo por las multas podría incentivar una mayor diligencia en el cumplimiento normativo, pero también podría generar tensiones financieras en aquellos que ya están al límite.
“El BCRA busca fortalecer su régimen disciplinario, haciendo que las consecuencias de las infracciones sean más costosas y, por ende, disuasorias”, comentó un analista de mercado.
Los bancos y las fintech deberán revisar sus procesos internos para evitar caer en la mira del Central, ya que el costo de las multas impagas o financiadas se disparará. ¡Atención, porque el BCRA no perdona y ahora cobra más caro!