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El Ejecutivo avanza con su plan de “eficientización” disolviendo el Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales y fusionando otros institutos de salud bajo la órbita de ANLIS, generando incertidumbre en el sector científico y de la salud pública.
El Decreto 192/2026 es un nuevo golpe de timón del Gobierno en su cruzada por “ordenar y equilibrar las cuentas públicas” y lograr una “administración eficiente de los recursos”. En esta oportunidad, la lupa se posó sobre la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Doctor Carlos G. Malbrán” (ANLIS), un pilar fundamental en la investigación y producción de salud en Argentina.
Los cambios drásticos:
Implicaciones y Contexto:
Esta medida se enmarca en una política de reducción de unidades organizativas y organismos estatales, buscando una “mayor coordinación en las políticas públicas” y una “gestión más ágil y eficiente”. Sin embargo, la disolución de un centro de investigaciones nutricionales plantea serias dudas sobre el futuro de la investigación en un área tan sensible para la salud pública, especialmente en un país con desafíos nutricionales significativos.
Las fusiones, aunque presentadas como una búsqueda de sinergias, podrían diluir la especificidad y el enfoque de investigación de cada instituto, impactando en la autonomía científica y la capacidad de respuesta ante futuras crisis sanitarias. Para la comunidad científica y los profesionales de la salud, estos cambios son una señal de alerta sobre el futuro de la inversión y el apoyo a la investigación estatal. El decreto deroga incluso el Decreto N° 1688/1992 que aprobó la estructura del Centro de Investigaciones Nutricionales.