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El Ministerio de Salud bonaerense reformula cómo se distribuyen los millonarios fondos de coparticipación para la salud municipal, actualizando los criterios de habilitación de establecimientos y endureciendo los controles de calidad de la información. ¡Directo al bolsillo de los municipios!
Una movida administrativa con impacto directo en las arcas municipales y la gestión de la salud local: el Ministerio de Salud bonaerense, a través de la Resolución N° 1491, ha decidido revolucionar los criterios de distribución de los fondos de coparticipación destinados a los establecimientos de salud. Esta normativa modifica artículos clave de la Resolución N° 4664/23, que regula cómo se reparte el 37% de la coparticipación entre los municipios con hospitales y centros de salud.
La principal novedad es la actualización de las 'equivalencias entre niveles teóricos' de los establecimientos de salud. Esto significa que los hospitales y C.A.P.S. (Centros de Atención Primaria de la Salud) serán clasificados bajo nuevos parámetros, optimizando los niveles de complejidad asignados, especialmente para las instituciones de salud mental, en línea con la reciente Resolución N° 4.750/21. La idea es que la distribución de fondos sea más justa y acorde a la realidad de la infraestructura sanitaria.
Pero eso no es todo: la Resolución N° 1491 también endurece los controles sobre la información estadística que los municipios reportan. Se aprueba un nuevo 'Manual de Registro y Auditoría' y un 'Procedimiento de Relevamiento de Calidad y Consistencia del Sistema de Información en Salud'. Esto es fundamental para asegurar que los datos sean confiables y que la asignación de recursos se base en información veraz.
Para los ciudadanos, esto implica que una mejor gestión y distribución de fondos podría traducirse en servicios de salud más eficientes y adaptados a las necesidades de cada localidad. Para los municipios, significa un desafío para ajustar sus sistemas y garantizar la calidad de sus datos, bajo la atenta mirada del Ministerio.