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La Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual modifica su reglamento de personal, abriendo la puerta a la "disponibilidad" y desvinculaciones con indemnizaciones. ¿Se viene la motosierra en los organismos públicos?
Un nuevo capítulo en la reestructuración del Estado se abre con la Resolución Sintetizada 98/2024 de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual. Esta medida, que modifica el Artículo 27 del Reglamento de Personal, establece un "Régimen de Personal en Situación de Disponibilidad" que podría tener un impacto directo y dramático en la estabilidad laboral de sus empleados.
Bajo el nuevo reglamento, el personal con estabilidad que sea afectado por medidas de reestructuración, supresión de unidades, reducción de funciones o de dotación, será automáticamente puesto en "situación de disponibilidad" por un período máximo de hasta doce (12) meses. Si, transcurrido ese plazo, el agente no es reubicado según su perfil, quedará automáticamente desvinculado de la Defensoría.
La norma también define cómo se calculará la indemnización: "un (1) mes de sueldo por cada año de servicio o fracción mayor de tres (3) meses, tomando como base la mejor remuneración mensual, normal y habitual percibida durante el último año o durante el tiempo de prestación de servicios, si este fuera menor." Es crucial destacar que se computarán "únicamente los servicios prestados desde el ingreso en calidad de personal permanente en la DEFENSORÍA DEL PÚBLICO".
Esta resolución, aunque específica para la Defensoría del Público, resuena con fuerza en el contexto del "achique" y la "desregulación" del Estado que impulsa el gobierno. La posibilidad de poner a empleados en "disponibilidad" para luego desvincularlos es una herramienta que otorga mayor flexibilidad a la administración para reducir su planta de personal, pero que genera enorme incertidumbre y preocupación entre los trabajadores públicos.
Para los empleados afectados, esto representa una amenaza directa a su estabilidad laboral y los obliga a un período de incertidumbre que puede culminar en la pérdida de su puesto. Para el ciudadano, la implicación es que los organismos del Estado están avanzando en procesos de racionalización y eficiencia, aunque el costo social de estas medidas puede ser alto. Mantenerse informado sobre futuras resoluciones en otros organismos públicos es clave, ya que esta medida podría sentar un precedente peligroso.
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