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La Superintendencia de Riesgos del Trabajo actualizó la "suma fija" que pagan los empleadores para el Fondo Fiduciario de Enfermedades Profesionales, llevándola a $1.069. Un golpe al bolsillo patronal que impacta en la protección de los trabajadores.
En un movimiento que afecta directamente a todas las empresas del país, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) ha dispuesto, mediante la Disposición 11/2024, el ajuste de la suma fija que los empleadores deben aportar al Fondo Fiduciario de Enfermedades Profesionales (FFEP). A partir de ahora, el valor será de PESOS UN MIL SESENTA Y NUEVE ($1.069) para las obligaciones devengadas en noviembre de 2024, con pago a partir de diciembre.
Esta actualización no es una novedad, sino parte de un mecanismo establecido por resoluciones del Ministerio de Trabajo y la propia SRT, que ajusta mensualmente este valor en función de la variación de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (R.I.P.T.E.). Es un incremento que se da casi en silencio, pero que suma al costo laboral de las empresas.
Para los empleadores, este aumento representa un incremento en sus costos operativos, aunque sea mínimo por empleado. Para el sistema de riesgos del trabajo, asegura el financiamiento de un fondo clave destinado a la cobertura de enfermedades profesionales, garantizando la protección de los trabajadores.
"Establécese que el valor de la suma fija prevista en el artículo 5° del Decreto N° 590 de fecha 30 de junio de 1997... será de PESOS UN MIL SESENTA Y NUEVE ($ 1.069) para el devengado del mes de noviembre de 2024 respecto del Régimen General."
La medida es puramente administrativa y técnica, pero su impacto es generalizado. Si bien el objetivo es mantener la sostenibilidad del FFEP, en un contexto de alta inflación, cualquier incremento en los costos laborales es analizado con lupa por el sector productivo. Los trabajadores, por su parte, se benefician indirectamente de un fondo más robusto que debería asegurarles una mejor cobertura en caso de infortunios laborales. Es un equilibrio delicado entre la carga empresarial y la protección social.