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El Hospital Paroissien de La Matanza lanza dos licitaciones privadas millonarias para adquirir anestésicos y ampollas, insumos críticos para la atención, en medio de la emergencia socioeconómica provincial.
El Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Diego Paroissien, ubicado en el populoso Isidro Casanova, ha encendido las alarmas con la autorización de dos Licitaciones Privadas (LP N° 43/2026 y LP N° 42/26) para la adquisición de productos farmacéuticos esenciales: anestésicos y ampollas. Estamos hablando de insumos sin los cuales la maquinaria hospitalaria simplemente no puede funcionar.
La decisión de recurrir a licitaciones privadas, si bien es un mecanismo legal, suele indicar una necesidad apremiante o la escasez de estos productos en el mercado, o la imperiosa necesidad de una respuesta ágil. Con una inversión total que supera los $320 millones de pesos, el hospital busca garantizar la continuidad de la atención médica. La LP N° 43/2026 destinará $98.672.781,60 a anestésicos, mientras que la LP N° 42/26 asignará $226.177.177,94 a ampollas. La apertura de sobres para ambas está programada para el 6 de febrero de 2026.
Estas compras son vitales para cirugías, tratamientos de emergencia y el cuidado general de miles de pacientes en el conurbano bonaerense. Cualquier tropiezo en este proceso podría tener consecuencias trágicas en la salud pública. Para las empresas farmacéuticas, representa una oportunidad de negocio significativa, aunque sujeta a las estrictas regulaciones de las contrataciones públicas.
El contexto de la emergencia social, económica, productiva y energética en la Provincia de Buenos Aires, vigente durante este período, subraya la criticidad de estas adquisiciones. El director ejecutivo del hospital, Cristian Gustavo Panigadi, en uso de sus atribuciones, autorizó estas medidas bajo la Ley N° 13.981 y su Decreto Reglamentario N° 59/2019. Se destaca la flexibilidad para incrementar o reducir la provisión hasta en un 100% o 50% respectivamente, lo que ofrece un margen de maniobra ante la volatilidad del mercado.
Para el ciudadano común, estas licitaciones son un termómetro de la situación crítica en los hospitales públicos. La compra de medicamentos no es un lujo, sino una necesidad básica para salvar vidas. Es fundamental que estos procesos se realicen con la máxima transparencia y eficiencia para asegurar que los fondos públicos se utilicen de manera óptima y que los pacientes reciban la atención que merecen. Estar informado sobre estos procesos es clave para fiscalizar el uso de los recursos de la salud.