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La Subsecretaría de Transporte Automotor deroga normativas que generaban doble certificación y carga burocrática, aprobando un reglamento más ágil para talleres de vehículos. ¡Menos trámites, más libertad para el sector!
El Gobierno sigue con su cruzada desreguladora y ahora le tocó el turno al sector automotor. La Subsecretaría de Transporte Automotor acaba de aprobar un nuevo "Reglamento para la Inscripción y Funcionamiento de los Talleres de Modificación y Reparación de Vehículos de Pasajeros y Cargas de Jurisdicción Nacional", y lo hizo con una limpieza profunda de normativas anteriores. ¡Se acabó la doble certificación y los obstáculos burocráticos que asfixiaban a los transportistas!
Esta disposición fulmina los artículos 1°, 2°, 4° y los Anexos I y II de la Disposición N° 25/2009, la Disposición N° 8/2006 y, la más polémica, la Disposición N° 1/2022. Esta última había impuesto una doble certificación para vehículos modificados (el Certificado de Aptitud Técnica y el Certificado de Habilitación para el Informe de Configuración de Modelo), incluso si las modificaciones no afectaban la seguridad. Además, había centralizado la certificación en centros privados propuestos por la Asociación de Ingenieros y Técnicos del Automotor (AITA), lo que generaba un cuello de botella y costos adicionales. La Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial, que ahora presidirá la Subsecretaría de Transporte Automotor, fue clave en señalar la necesidad de adecuar la reglamentación para que los registros sean "abiertos, ágiles y de fácil cumplimiento".
Para los transportistas y los dueños de talleres de modificación y reparación, esta medida es un verdadero alivio. Se eliminan trámites redundantes y costos innecesarios, lo que se alinea con la desregulación económica impulsada por el Decreto de Necesidad y Urgencia N° 70/2023. Al reducir la carga burocrática y promover la libre concurrencia de prestadores, se espera una mayor eficiencia y competitividad en el sector. La Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial también elaborará manuales de buenas prácticas, de acceso público, para orientar a talleres y profesionales, buscando homogeneizar criterios sin crear nuevas obligaciones. Esto es un guiño a la libertad individual y a la iniciativa privada, permitiendo que el mercado fluya con menos trabas estatales. En definitiva, es una noticia positiva para la economía del transporte y para todos aquellos que dependen de la modificación y reparación de vehículos de carga y pasajeros.
15 de enero de 2026
2 de febrero de 2026
2 de febrero de 2026