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Aduanas de todo el país notifican a infractores, aprueban subastas de bienes secuestrados y anuncian el destino de mercadería abandonada. ¡El control fronterizo no da tregua!
Las Aduanas de Iguazú, Barranqueras, Concordia y Gualeguaychú están en plena ebullición, publicando una serie de avisos y disposiciones que reflejan la incesante lucha contra las infracciones aduaneras y el contrabando. Desde la aprobación de subastas electrónicas hasta la notificación de multas millonarias y el destino final de mercadería sin dueño, el mensaje es claro: la AFIP-ARCA aprieta las tuercas.
En Iguazú, la Disposición 121/2024 confirma la venta de lotes en la Subasta N° 3420 del Banco Ciudad. Esto significa que bienes incautados (vehículos, electrónica, etc.) encuentran un nuevo dueño, y el Estado recupera algo de valor. Un mecanismo que, aunque rutinario, siempre genera expectativa entre quienes buscan una oportunidad.
Las Aduanas de Barranqueras, Concordia y Gualeguaychú no se quedan atrás. Han emitido múltiples Avisos Oficiales que son un verdadero mazazo para docenas de personas y algunas empresas. Se citan a infractores para que presenten sus defensas por cargos que van desde la infracción al Artículo 987 (mercadería sin declarar) hasta el 985 (mercadería prohibida). Las multas son impactantes, con cifras que alcanzan los miles de millones de pesos en algunos casos, como el de Ruiz Hugo Marcial, con una multa de más de $680 millones y tributos por más de $527 millones. Estos montos subrayan la magnitud de las operaciones ilegales que se intentan desbaratar.
Entre la mercadería mencionada en los avisos de archivo, se destacan las "hojas de coca" y "cigarrillos", que serán destruidos o donados. Esto subraya la persistencia del contrabando de estos productos en las zonas de frontera.
Además, se notifica sobre fallos que condenan al pago de multas y al comiso de mercaderías, dejando claro que los controles son efectivos y las sanciones, contundentes. Aquellos afectados tienen plazos para apelar o pagar, pero el reloj corre. Estos movimientos demuestran la vigilancia constante de la Aduana para proteger el comercio legal y las arcas del Estado, aunque para los involucrados, las noticias distan de ser buenas. Para los ciudadanos comunes, esto es un recordatorio de los riesgos de intentar ingresar mercadería sin la debida declaración.