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La Aduana de Río Grande condena a dos particulares por importación irregular de un vehículo, imponiendo multas y tributos por más de medio millón de pesos. En Posadas, la DGA convoca a la apertura de encomiendas interdictadas. ¿Quiénes están en la mira y qué implica para el ciudadano común?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), a través de sus dependencias en Río Grande y Posadas, ha emitido avisos oficiales que ponen en evidencia la firmeza de los controles aduaneros en el país. En un fallo que resuena en el sur, la Aduana de Río Grande sentenció a Gisela Ivana Soria (DNI 31.077.729) y Maximiliano Luis Romero (DNI 36.285.538) al pago de una multa de $364.787,76 pesos. La razón: una grave transgresión al artículo 970, ap. 1° del Código Aduanero, vinculada a la importación irregular de un vehículo.
Pero la cosa no termina ahí. Además de la multa, los condenados deberán afrontar el pago de $157.831,43 en concepto de IVA y una suma en dólares que asciende a U$S 3.465,44, que incluye derechos de importación y tasa de estadística. En total, una cifra que supera el medio millón de pesos y casi U$S 3.500 dólares. Tienen un plazo perentorio de quince días hábiles para efectuar el pago, bajo apercibimiento de intereses y medidas de ejecución. La única salida, si así lo desean, es instar una demanda contenciosa ante la justicia federal en el mismo plazo.
Simultáneamente, en el noreste, la Dirección Regional Aduanera de Posadas ha publicado un edicto de notificación que convoca a Fredy Nahuel Cabrera Recalde (DNI 95.516.862), Magali Beatriz Monje (DNI 46.237.989) y Liliana Azucena Candia (DNI 28.477.242) a un evento crucial: la apertura de sus encomiendas interdictadas. Estas personas, cuyos intentos de notificación formal resultaron infructuosos, deberán presentarse el 24 de octubre de 2025 en el Depósito de Secuestros de la Aduana de Posadas. La Aduana, amparada en el artículo 123 del Código Aduanero, busca inspeccionar el contenido de estos bultos. La situación genera interrogantes sobre la naturaleza de los envíos y las posibles irregularidades.
"Estas acciones son un claro mensaje de que la Aduana está activa y vigilante. Es fundamental que los ciudadanos conozcan y cumplan las normativas de importación para evitar sanciones severas", advierte un especialista en comercio exterior.
Para el ciudadano común, estos avisos son un recordatorio inequívoco de la importancia de declarar correctamente todos los bienes que ingresan al país y de mantener los datos de contacto actualizados. La omisión o el incumplimiento pueden derivar en multas millonarias, secuestro de mercadería y procesos judiciales. La Aduana no da tregua, y la transparencia es la mejor estrategia. Mantente informado sobre futuras actualizaciones a través de los canales oficiales de la AFIP y la DGA.