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La Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo homologó un acuerdo entre Nueva Chevallier y la UTA para suspender personal con pagos no remunerativos, una señal preocupante para el sector del transporte.
En un golpe que resuena en las terminales de ómnibus de todo el país, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, acaba de homologar un delicado acuerdo entre la icónica empresa de transporte NUEVA CHEVALLIER SOCIEDAD ANONIMA y la UNIÓN TRANVIARIOS AUTOMOTOR (UTA). La Disposición 4/2024, publicada hoy, autoriza la suspensión de personal bajo la figura del Artículo 223 bis de la Ley N° 20.744, que permite el pago de prestaciones no remunerativas durante el período de inactividad.
Este tipo de acuerdos son un termómetro de la salud económica de un sector. La decisión de suspender personal, aunque acompañada de un pago, suele ser una medida extrema para empresas que atraviesan dificultades. Para los trabajadores de Nueva Chevallier, esto significa un período de incertidumbre, aunque con la garantía de un ingreso parcial y la suspensión del vínculo laboral sin despido. La lista de personal afectado, que se menciona en el expediente, es sin duda el dato más sensible para las familias.
La clave del Artículo 223 bis es que las sumas pagadas en concepto de suspensión no se consideran salario a todos los efectos, lo que reduce la carga de aportes y contribuciones para la empresa, pero también disminuye la base para futuros cálculos jubilatorios y de indemnizaciones para los empleados. Es un equilibrio precario entre mantener los puestos de trabajo y aliviar la presión financiera de la compañía.
"Este tipo de acuerdos son un termómetro de la salud económica de un sector."
La homologación de este acuerdo marco colectivo, si bien brinda un paraguas legal para las suspensiones, no exime de los derechos individuales de los trabajadores. El sector del transporte de pasajeros de larga distancia ha sido particularmente golpeado por la inflación, la caída del consumo y los altos costos operativos. Este pacto entre Nueva Chevallier y la UTA podría ser un presagio de lo que se viene para otras empresas del rubro si la situación económica no mejora. Los ojos están puestos en cómo evolucionará esta situación y si otras compañías seguirán el mismo camino.