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La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ajusta tuercas en la seguridad aérea, modificando requisitos para Controladores de Tránsito Aéreo tras auditorías internacionales y emitiendo nuevas guías para aeródromos no controlados. ¿Estamos más seguros en el aire?
En un movimiento que busca elevar los estándares de seguridad aérea en Argentina, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ha puesto en marcha dos resoluciones clave. La primera, Resolución 6/2025, es una respuesta directa a hallazgos críticos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) en auditorías realizadas en 2022. La ANAC, bajo la intervención de María Julia Cordero, ha decidido modificar la Sección 65.33 de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil (RAAC), que rige los requisitos para la obtención de la Licencia de Controlador de Tránsito Aéreo (CTA).
La modificación establece que los postulantes a una Licencia de CTA deberán aprobar un examen ante un inspector del Organismo. Esto no es un cambio menor; fortalece el proceso de certificación y asegura que solo el personal más capacitado y evaluado por la autoridad aeronáutica esté al mando del control del espacio aéreo. Es una medida que busca garantizar la idoneidad y la seguridad operacional, impactando directamente en la formación y carrera de los futuros controladores y, en última instancia, en la seguridad de cada vuelo.
Por otro lado, la Resolución 8/2025 de la ANAC se centra en un aspecto igualmente vital: la gestión de servicios en aeródromos no controlados. Esta resolución aprueba una Circular de Asesoramiento que ofrece una guía para la prestación del Servicio de Información de Vuelo de Aeródromo (AFIS por sus siglas en inglés). El objetivo es claro: uniformar y profesionalizar la operación en estos aeropuertos, donde la ausencia de un control de tránsito aéreo tradicional hace que la información y la coordinación sean aún más cruciales.
"Se incluyó en la Circular de Asesoramiento que las dependencias AFIS deben disponer de un Manual de Dependencia (MADE) el cual debe ser aceptado por la Autoridad Aeronáutica", detalla la norma. Además, antes de iniciar operaciones, los proveedores de servicios de navegación aérea (ANSP) deberán realizar un Análisis de Riesgo, obtener una Autorización de la ANAC y asegurar las publicaciones de información aeronáutica correspondientes. Esto eleva la vara para la operación de aeródromos, blindando la seguridad en cada despegue y aterrizaje.
Ambas medidas son un impulso significativo a la calidad y seguridad de la aviación en Argentina, impactando positivamente tanto a la industria como a los pasajeros. La ANAC demuestra un compromiso con la adecuación a estándares internacionales y la mejora continua de sus operaciones.