Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El ENRE autorizó un incremento del 4% en las tarifas de transporte de energía eléctrica para seis grandes empresas desde el 1 de enero. La medida busca evitar el "deterioro" del sector, pero impactará en los costos generales.
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) ha vuelto a la carga con una serie de resoluciones que confirman un nuevo ajuste en la cadena de valor energética. A partir del 1 de enero de 2025, las tarifas de transporte de energía eléctrica sufrirán un incremento del CUATRO POR CIENTO (4%) en los valores horarios para el equipamiento regulado de seis compañías clave del sector: DISTROCUYO S.A., ENTE PROVINCIAL DE ENERGÍA DEL NEUQUÉN (EPEN), TRANSPA S.A., TRANSENER S.A., TRANSBA S.A. y TRANSNEA S.A..
Esta decisión, que afecta a infraestructuras críticas que llevan la electricidad a lo largo y ancho del país, no es arbitraria. Proviene de una instrucción directa del Ministerio de Economía, que considera "razonable y prudente continuar para el mes de enero de 2025 con el sendero de actualización de precios y tarifas del sector energético". El argumento es contundente: busca "mantener los precios y tarifas del sector en valores reales lo más constantes posibles, y de evitar así un proceso de deterioro de los mismos que no permitan el sustento del sector y hasta amenacen su continuidad".
Aunque este aumento no se refleja directamente en el "Costo del Mercado Eléctrico Mayorista" que se verá en la factura de luz, es un eslabón más en la cadena de costos de la energía. Este incremento en el transporte se traslada a las distribuidoras y, en última instancia, impacta en el precio final que pagan tanto los hogares como, y quizás con mayor fuerza, las grandes industrias y comercios que son usuarios directos de estas tarifas. En un país con alta inflación, cada ajuste en un servicio esencial como la energía eléctrica, por más técnico que parezca, suma presión a los precios generales de la economía.
La medida se inscribe en el marco de la emergencia energética nacional, que fue prorrogada hasta el 9 de julio de 2025. El gobierno busca, a través de estos ajustes, sincerar los costos del sistema y reducir la dependencia de subsidios estatales, pero el costo inicial lo pagan los usuarios y las empresas con un aumento en sus gastos operativos.
"El sector necesita previsibilidad y tarifas que reflejen los costos reales para garantizar las inversiones", insisten desde el gobierno. Sin embargo, para muchos, es otro capítulo en la saga de los aumentos que no cesan.