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En medio de la emergencia nacional, el Gobierno, a través del ENRE, ajusta la remuneración de varias transportistas de energía, impactando en los costos que luego se reflejarán en las boletas. ¿Se viene otro golpe al bolsillo en septiembre?
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) volvió a la carga con fuertes actualizaciones tarifarias para las empresas que manejan el transporte de energía eléctrica en el país. Cinco resoluciones consecutivas (630 a 634/2025) publicadas en el Boletín Oficial confirman incrementos para EDERSA, LITSA, LIMSA, YACYLEC S.A. y TRANSPORTEL MINERA 2 S.A., con vigencia a partir del 1 de septiembre de 2025.
La medida se enmarca en la declarada emergencia del Sector Energético Nacional y la emergencia pública en materia económica, prorrogadas hasta julio de 2026 y diciembre de 2025 respectivamente. El Ministro de Economía y la Secretaría de Energía instruyeron al ENRE a continuar con la "corrección de los precios relativos de la economía", lo que se traduce en tarifas más altas para el transporte de electricidad.
El objetivo es que la remuneración de las transportistas se mantenga en términos reales durante los cinco años del período tarifario. Para ello, se aplica un mecanismo de actualización que pondera las variaciones del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) en un 67% y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en un 33%. Para julio de 2025, esto resultó en un ajuste del 2,54%.
Pero ojo, porque a ese porcentaje se suman otros incrementos:
"Es imperioso continuar con la corrección de los precios relativos de la economía, entre los cuales se encuentran las tarifas concernientes al sector de energía eléctrica." (Nota del Ministro de Economía)
¿Qué significa esto para vos? Aunque estos ajustes son para las transportistas, son un componente clave del costo final de la electricidad. Es esperable que, en el mediano plazo, estos incrementos se trasladen a las tarifas que pagan los consumidores finales y las empresas, sumando presión a un contexto inflacionario ya complicado. La política de sinceramiento de tarifas continúa, y con ella, la incertidumbre sobre el impacto en el bolsillo de los argentinos. Estar atento a las próximas facturas será crucial.