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El Ministerio de Economía lanza una batería de bonos y letras del Tesoro por billones de pesos y miles de millones de dólares, buscando financiar el presupuesto 2026. ¡Una movida clave para la caja estatal, pero con riesgos de mercado!
¡Agárrense los cinturones, inversores! El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda, ha desatado una verdadera avalancha de instrumentos de deuda pública, según la Resolución Conjunta 3/2026 publicada hoy. El objetivo es claro: obtener liquidez para hacer frente a las obligaciones del Estado en el ejercicio 2026, tal como lo autoriza la Ley de Presupuesto Nacional.
La gran novedad es la emisión de un "Bono del Tesoro Nacional Capitalizable en pesos con vencimiento 30 de junio de 2027" por hasta la friolera de CINCO BILLONES de pesos (VNO $5.000.000.000.000). Pero la estrella del show son las dos nuevas "Letras del Tesoro Nacional vinculadas al dólar estadounidense cero cupón", con vencimientos el 27 de febrero y el 31 de marzo de 2026, cada una por un monto que puede llegar a los TRES MIL QUINIENTOS MILLONES de dólares (VNO USD 3.500.000.000). Estas letras, suscriptas en pesos pero pagaderas al tipo de cambio oficial, son una apuesta clara para seducir a los inversores que buscan cobertura ante la volatilidad del peso.
Además de las nuevas emisiones, la resolución dispone la ampliación de varios instrumentos ya existentes, incluyendo Letras del Tesoro capitalizables en pesos y otras ajustadas por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia), lo que demuestra una estrategia diversificada para captar fondos. Los montos son exorbitantes, alcanzando los cinco billones de pesos para algunas de estas ampliaciones.
Esta megaoperación es fundamental para el programa financiero del gobierno, pero no está exenta de riesgos. La constante emisión de deuda, aunque necesaria, puede generar presión sobre la inflación y el tipo de cambio, además de aumentar el stock de pasivos del Estado. Los inversores, por su parte, tendrán nuevas oportunidades, pero también deberán evaluar cuidadosamente el escenario macroeconómico. ¿Logrará el gobierno estabilizar las cuentas con esta inyección o es una patada hacia adelante en la carrera de la deuda?