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El Gobierno bonaerense avanza con una costosa consultoría financiada por el BID para un Plan Director de Desagües Pluviales en la crítica Cuenca del Arroyo Santa Catalina, que afecta a Lomas de Zamora, Esteban Echeverría y Almirante Brown. Una movida clave para las zonas más castigadas por las lluvias.
Una nueva resolución del Boletín Oficial bonaerense destapó una noticia de alto impacto para miles de vecinos del sur del Conurbano: se puso en marcha la “Contratación de la Consultoría: Plan Director de Desagües Pluviales de la Cuenca del Arroyo Santa Catalina”. Esta consultoría, que no es la obra en sí pero sí su crucial fase de diseño y planificación, está destinada a los partidos de Lomas de Zamora, Esteban Echeverría y Almirante Brown, zonas históricamente golpeadas por las inundaciones.
La Resolución Nº 111-SSRHMIYSPGP-2026 formaliza el proceso para seleccionar a los expertos que trazarán el camino para solucionar un problema crónico. Se enmarca en el “Programa de Drenaje y Control de Inundaciones en la Provincia de Buenos Aires”, y lo más relevante es que cuenta con el respaldo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Préstamo 4427/OC-AR. Esto significa que hay fondos internacionales comprometidos para enfrentar una problemática que ha dejado a miles de familias bajo el agua en repetidas ocasiones.
Si bien no es la excavación de las zanjas ni la construcción de los nuevos conductos, esta consultoría es el primer paso formal y técnico hacia una solución definitiva. La Cuenca del Arroyo Santa Catalina es un punto rojo en el mapa hídrico bonaerense, y cada lluvia intensa genera caos y pérdidas incalculables. La intervención del BID subraya la magnitud de la inversión y la complejidad técnica requerida para un plan que no solo drene el agua, sino que prevenga futuras catástrofes. Para las empresas de consultoría e ingeniería, esta es una licitación de peso que abre la puerta a futuros contratos de obra.
Para los vecinos, es una señal de esperanza, aunque la paciencia será clave. Los planes directores y las obras de infraestructura de esta envergadura suelen llevar años hasta su concreción. Sin embargo, el hecho de que se esté invirtiendo en la planificación con estándares internacionales es un indicio de que se busca una solución robusta y duradera. Es fundamental que la ciudadanía siga de cerca las etapas de este programa para asegurarse de que los fondos se utilicen de manera eficiente y transparente, y que las soluciones propuestas sean las más adecuadas para sus comunidades. Estar informado es la mejor herramienta para presionar por la celeridad y eficacia en la ejecución.