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El Ministerio de Economía declaró la emergencia agropecuaria por sequía en cuatro departamentos de Santa Fe, abriendo la puerta a beneficios cruciales para los productores afectados hasta febrero de 2025. Una medida que busca salvar lo que queda de la cosecha.
La sequía imparable golpea con fuerza a la provincia de Santa Fe, y el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Economía, no pudo mirar para otro lado. La Resolución 1297/2024, publicada hoy en el Boletín Oficial, es un grito de auxilio para el sector agropecuario, declarando el estado de emergencia y/o desastre agropecuario desde el 1° de septiembre de 2024 hasta el 28 de febrero de 2025.
Los departamentos bajo la lupa son 9 de Julio, Vera, General Obligado y San Cristóbal, donde las explotaciones agrícolas y ganaderas han sufrido pérdidas devastadoras. Esta declaración activa los beneficios de la Ley N° 26.509, que incluye desde exenciones impositivas hasta asistencia financiera, herramientas vitales para que los productores puedan intentar recuperarse.
"El campo necesita respuestas urgentes, y esta medida, aunque tardía para algunos, es un salvavidas para muchos que ven sus cosechas y ganado diezmados por la falta de agua." - Analista del sector agropecuario.
La Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios fue la que dio luz verde a esta medida, tras analizar la crítica situación provincial. Ahora, el gobierno de Santa Fe deberá presentar el listado de productores afectados, mientras que las instituciones bancarias nacionales y la AGENCIA DE RECAUDACIÓN Y CONTROL ADUANERO (ARCA) deberán arbitrar los medios para que los beneficios lleguen a destino. La fecha de finalización del ciclo productivo para estas explotaciones se fijó en el 28 de febrero de 2025, un plazo que muchos esperan que sea suficiente para ver un respiro del clima.
Esta resolución es un recordatorio crudo de la vulnerabilidad de nuestra producción primaria ante los fenómenos climáticos extremos y la necesidad de políticas de largo plazo que mitiguen estos impactos. Para los ciudadanos comunes, el impacto podría sentirse en la cadena de precios de alimentos si la producción no logra recuperarse. Estar atentos a las próximas lluvias y a la implementación efectiva de los beneficios será clave.
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