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Dos funcionarios, Eric Lamas y Sebastián Marmissolle, fueron sancionados por no presentar sus declaraciones juradas patrimoniales. ¿Un llamado de atención a la integridad pública en la Ciudad?
La Oficina de Integridad Pública ha puesto la lupa sobre la transparencia en la función pública, y los resultados son contundentes. Las Resoluciones N° 19/OFIPP/26 y N° 20/OFIPP/26 imponen multas a dos funcionarios: Eric Estebo Lamas y Sebastián Eustaquio Marmissolle, por la falta de presentación de su Declaración Jurada Patrimonial y de Intereses Actualización Anual.
Más allá de la multa económica, el caso de Sebastián Marmissolle es aún más severo, ya que la Resolución N° 20/OFIPP/26 lo incorpora a la nómina del Registro de Sujetos Incumplidores al Régimen de Integridad Pública. Esto no es un detalle menor: estar en este registro puede tener serias implicaciones para su carrera pública y su reputación.
La Declaración Jurada Patrimonial es una herramienta fundamental para la transparencia y la lucha contra la corrupción, permitiendo el control sobre el patrimonio de los funcionarios.
Estas sanciones envían un mensaje claro a todos los servidores públicos: la obligación de presentar estas declaraciones no es un mero trámite, sino un pilar fundamental del Régimen de Integridad Pública. La omisión, sea por descuido o intencionalidad, tendrá consecuencias. Para la ciudadanía, estas acciones son cruciales para mantener la confianza en sus representantes y en la gestión de los recursos públicos. La Oficina de Integridad Pública demuestra así su rol activo en la fiscalización y el control, buscando garantizar la probidad en el ejercicio de la función pública.