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La Secretaría de Agricultura postergó hasta 2026 la obligación de identificar ganado con tecnología electrónica, luego de que la licitación para los dispositivos fracasara. ¡Productores, a respirar tranquilos un año más!
Una noticia que trae alivio a los productores ganaderos: la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca ha decidido postergar la obligatoriedad de la identificación electrónica de bovinos, bubalinos y cérvidos. Originalmente, esta medida, que buscaba mejorar la trazabilidad del ganado, estaba prevista para entrar en vigencia en breve, pero ahora se pospone hasta el 1 de enero de 2026.
La razón principal es un fracaso rotundo en el proceso licitatorio para adquirir los dispositivos electrónicos necesarios. El proveedor que había ganado la licitación comunicó formalmente su "imposibilidad de cumplir con la entrega en las condiciones, cantidades y plazos previstos". Esto dejaba a los productores en una situación crítica, sin los elementos para cumplir con la norma y arriesgándose a inconvenientes en el movimiento y traslado de su hacienda.
La resolución anterior (N° 71/2024) establecía que los productores debían identificar a todos los terneros/as al destete o al primer movimiento con esta tecnología. Ahora, esa fecha límite se traslada un año, permitiendo que el sistema nacional registre todos los movimientos de los animales a partir de enero de 2026.
Esta postergación es una medida de oportunidad, mérito y conveniencia para evitar un caos en el sector. Si bien la trazabilidad es un objetivo importante para la sanidad y la comercialización, la falta de infraestructura y dispositivos hacía inviable su implementación inmediata. Los artículos 3°, 4° y 5° de la Resolución N° 71/24, que establecían detalles operativos de la implementación, han sido derogados, simplificando el marco normativo por ahora.