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En un movimiento sorpresivo, el Ente Nacional de Comunicaciones canceló una licencia de radiodifusión por suscripción con ¡efecto retroactivo a 2002! Una medida que sacude el pasado y pone en alerta a todos los licenciatarios del país.
Alerta en el sector de las comunicaciones: ENACOM no olvida y actúa, incluso con dos décadas de demora.
El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) ha dado un golpe sobre la mesa con la Resolución 270/2026, una medida que, aunque reciente, tiene profundas raíces en el pasado. El organismo, bajo la firma de su Interventor Juan Martín Ozores, decidió cancelar la Licencia y el registro del Servicio de Radiodifusión por Suscripción que había sido otorgado oportunamente al señor Daniel Alfredo LOPEZ, mediante la Resolución N° 461 de julio de 1998.
Lo más impactante de esta decisión es su carácter retroactivo. Si bien la resolución se dictó el 14 de abril de 2026, la cancelación tiene vigencia a partir del 26 de junio de 2002. Esto significa que, para el ENACOM, la licencia de López dejó de ser válida hace casi 24 años, aunque la formalización de la baja se concrete recién ahora. Una movida que genera preguntas sobre la eficiencia de los controles y la gestión de expedientes en el ente y que sin dudas generará debate en el sector.
Para la sociedad, esto representa una señal clara: las autoridades regulatorias mantienen un ojo vigilante, incluso sobre licencias que parecían ya archivadas. Para los licenciatarios, es un recordatorio lapidario de la importancia de la estricta observancia de las normativas vigentes, ya que las consecuencias pueden llegar años, o décadas, después. Aunque no se detallan los motivos específicos de la cancelación, la retroactividad sugiere una irregularidad o incumplimiento que se arrastraba desde principios de los 2000. El ENACOM instruyó a sus dependencias a asentar esta cancelación en los registros pertinentes, cerrando un capítulo que estuvo abierto por mucho tiempo.
Esta medida podría interpretarse como parte de una purga o auditoría de licencias antiguas, buscando ordenar el espectro radioeléctrico y los servicios de comunicación. La falta de transparencia sobre los motivos detrás de la retroactividad, sin embargo, deja un manto de misterio que seguramente generará debate en el sector de las telecomunicaciones.