Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Prefectura Naval Argentina elimina una serie de normativas obsoletas que regulaban el practicaje, pilotaje e inspecciones técnicas. Esta movida, enmarcada en la simplificación administrativa, promete una mayor agilidad para el sector marítimo, pero ¿a qué costo?
La Prefectura Naval Argentina se puso el overol de la "simplificación" y acaba de derogar dos paquetes de normativas que, según el organismo, ya estaban más viejas que el escarapela. Se trata de la Ordenanza N° 8/03 (DPSN) del TOMO 5, que regulaba a las empresas y profesionales de practicaje y pilotaje, y un combo de dos normas más: la Disposición Permanente N° 6-87 (DPSN) sobre inspecciones técnicas observadas y la Ordenanza Marítima N° 11/87 (DPSN) referida al despacho de buques durante la renovación de certificados.
Estas derogaciones, publicadas el 24 de enero de 2025, no son un capricho aislado. Se enmarcan en las "Buenas Prácticas en Materia de Simplificación" impulsadas por el Decreto N° 891/2017 y la Resolución N° 390/2018 del Ministerio de Seguridad. El objetivo, dicen desde la Prefectura, es "depurar, ordenar y actualizar el Sistema General de Publicaciones", buscando mayor transparencia y efectividad en la gestión.
Para el sector de la marina mercante, especialmente para las empresas de practicaje, pilotaje y los operadores de buques, esto significa un alivio burocrático. Ya no tendrán que lidiar con regulaciones que estaban desactualizadas por la aparición de nuevas ordenanzas más modernas, como las N° 5-18 (DPSN) y N° 4-17 (DPSN) que rigen el régimen administrativo y técnico del buque. En teoría, esto debería agilizar trámites y reducir costos operativos, lo que podría traducirse en una mayor eficiencia para el transporte marítimo.
Sin embargo, la simplificación siempre genera preguntas. ¿Se mantendrán los estándares de seguridad? La Prefectura asegura que las normas derogadas quedaron obsoletas debido a la actualización de otras ordenanzas, lo que implica que la base regulatoria para la seguridad y la prevención de la contaminación sigue vigente, pero ahora con un marco más claro y moderno. La medida busca modernizar el sistema sin comprometer la seguridad, un equilibrio delicado en un sector tan crítico como la navegación.
Para el ciudadano común, la implicación directa es menor, pero indirectamente, cualquier mejora en la eficiencia del transporte de mercancías puede tener un impacto positivo en la economía general. Es una señal de que el Estado busca desburocratizar sectores estratégicos, un mantra recurrente en la agenda actual.
19 de febrero de 2026
10 de diciembre de 2025

20 de noviembre de 2025