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El Municipio de Avellaneda lanza una licitación pública por más de 733 millones de pesos para el mantenimiento de calzadas, prometiendo una inyección de asfalto y polémica en el sur del conurbano bonaerense.
¡Atención, vecinos y empresarios! El Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires ha soltado una bomba de asfalto con el Decreto N° 621, fechado el 12 de febrero de 2026. Se trata de la Licitación Pública N° 17/2026, impulsada por la Municipalidad de Avellaneda, que promete revolucionar la infraestructura vial del distrito.
El objetivo es claro: la ejecución de tareas para el mantenimiento de calzada, incluyendo el fresado y recapado con mezcla bituminosa tipo C° A°. En criollo, ¡más de 733 millones de pesos ($733.400.000,00) serán invertidos para poner a punto nuestras calles! Este presupuesto oficial es un verdadero maná para el sector de la construcción, que verá una oportunidad de oro en el horizonte local.
Para las empresas constructoras, esta licitación representa una chance inmejorable de hacerse con un contrato millonario. El valor del pliego es de $366.700,00. La apertura de sobres está fijada para el 16 de marzo de 2026 a las 10:30 horas. Los pliegos se pueden consultar y adquirir en la Jefatura de Compras y Suministros de la Municipalidad de Avellaneda.
Para los ciudadanos de Avellaneda, la promesa es una mejora sustancial en la calidad de las calles, lo que se traduce en menos pozos, mayor seguridad vial y una vida útil más larga para los vehículos. Sin embargo, también implica el inevitable trastorno de las obras: desvíos, cortes y el polvo que siempre acompaña a los grandes proyectos urbanos.
Esta medida, aunque administrativa, es una inyección económica significativa para la región, dinamizando el empleo local en la industria de la construcción. Es fundamental que la transparencia del proceso licitatorio sea máxima, garantizando el uso eficiente de los fondos públicos y la calidad de la obra. Los ojos estarán puestos en quién se quedará con este jugoso contrato y cómo se ejecutarán las obras. Avellaneda se prepara para un cambio radical en sus arterias, y el impacto se sentirá en cada rincón del municipio.