Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El RENATRE sube los montos mínimos y máximos de la Prestación por Desempleo para trabajadores rurales, con un incremento del 5% en la base reguladora. La medida, que rige desde marzo, busca mitigar el impacto económico de la inflación, pero genera dudas sobre su financiamiento.
El REGISTRO NACIONAL DE TRABAJADORES RURALES Y EMPLEADORES (RENATRE) ha lanzado una medida que promete generar debate en el campo: a partir de marzo de 2025, los trabajadores rurales desempleados recibirán un aumento significativo en sus prestaciones. La Resolución 17/2025 deroga la anterior (N° 1756/2024) y establece nuevos pisos y techos para el beneficio, además de ajustar la base de cálculo.
Con esta nueva disposición, el monto mínimo de la Prestación por Desempleo pasa de $100.000 a PESOS CIENTO QUINCE MIL ($115.000), mientras que el monto máximo se eleva de $200.000 a PESOS DOSCIENTOS TREINTA MIL ($230.000). Esto representa un incremento del QUINCE POR CIENTO (15%) en ambos topes, buscando ofrecer un respiro a un sector históricamente vulnerable frente a la inestabilidad económica y la inflación galopante.
Pero no solo cambian los montos. La base reguladora que determina la cuota inicial de la prestación también se incrementa en un CINCO POR CIENTO (5%), ascendiendo al CINCUENTA Y CINCO POR CIENTO (55%) de la mejor remuneración normal y habitual de los últimos doce meses del trabajador. Esto significa que el cálculo inicial del beneficio será más generoso, beneficiando a quienes se queden sin empleo.
La medida fue aprobada por el Cuerpo Directivo del RENATRE en su reunión del 22 de enero de 2025, y se financia con los recursos provenientes del aporte mensual del UNO Y MEDIO POR CIENTO (1,5%) que realizan los empleadores rurales sobre el total de la remuneración abonada a cada trabajador. Si bien es un alivio para los trabajadores, la pregunta es si este incremento no generará una mayor presión sobre los costos de los productores, en un contexto ya de por sí complejo para el sector agropecuario.