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La Inspección General de Justicia sacude el tablero con una resolución histórica: la inscripción de autoridades es ahora declarativa, los directores permanecen en sus cargos y ¡se permite la caución juratoria! Menos burocracia, más libertad.
¡Atención, empresarios y emprendedores! La Inspección General de Justicia (IGJ) acaba de lanzar una Resolución General (N.º 1/2026) que es una verdadera bomba desregulatoria y promete cambiar las reglas del juego para todas las sociedades. En un giro radical, el organismo busca simplificar trámites, reducir costos y, sobre todo, otorgar mayor autonomía y flexibilidad a las empresas.
Esta resolución tiene tres pilares que impactarán de lleno en la vida societaria:
Inscripción de autoridades: ¡Declarativa, no constitutiva! Olvídate de la angustia por los plazos de inscripción. La IGJ aclara que la designación o cese de administradores y representantes legales tiene carácter declarativo, no constitutivo. Esto significa que los actos son válidos y producen efectos jurídicos desde el momento en que se deciden en la sociedad, ¡no desde que se registran! La falta de inscripción ya no priva de validez a los actos. ¡Un alivio para la agilidad empresarial!
Permanencia en el cargo: ¡No más acefalías! Los directores y administradores permanecen en sus cargos hasta ser reemplazados, incluso si su mandato ha vencido. Esta medida, basada en el artículo 257 de la Ley General de Sociedades, busca evitar vacíos de poder y garantizar la continuidad funcional de las empresas. Se acabó la incertidumbre sobre quién representa a la sociedad mientras se tramita una nueva designación.
Garantía de administradores: ¡Adiós a los costos excesivos! El artículo 70 de la RG IGJ N.º 15/2024 se modifica para incluir expresamente la caución juratoria como una forma válida de garantía para los administradores. Esto significa que, además de depósitos, seguros de caución o avales, una simple declaración bajo juramento es suficiente. ¡Una medida que reduce drásticamente los costos de entrada y operación para las sociedades, especialmente para las pymes, eliminando una barrera burocrática y económica importante!
La IGJ lo deja claro: "La reducción de cargas formales y costos asociados, constituye un objetivo de política regulatoria orientado a promover la actividad empresarial, el acceso a la economía formal, la inversión y la creación de empleo".
Esta resolución, con carácter interpretativo y aclaratorio, es un grito a favor de la simplificación administrativa y la autonomía de la voluntad, un paso gigante hacia un entorno más pro-mercado y menos burocrático para hacer negocios en Argentina. Es una señal fuerte de que el Estado busca facilitar la vida de las empresas, no complicarla.