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El Gobierno Nacional le dio luz verde a REFINOR S.A. para operar el poliducto Campo Durán-Montecristo por una década más, prometiendo una inyección de más de USD 40 millones para revertir el flujo y asegurar el abastecimiento del NOA. ¿Fin a la "capacidad ociosa" y un guiño a la exportación?
El Boletín Oficial acaba de soltar una verdadera bomba energética que impactará directamente en el corazón productivo del Norte argentino. Mediante el Decreto 1035/2024, el Gobierno Nacional ha resuelto prorrogar por DIEZ AÑOS la concesión de transporte de hidrocarburos a REFINERÍA DEL NORTE S.A. (REFINOR S.A.) sobre el estratégico Poliducto Campo Durán – Montecristo. Esta medida, que comenzará a regir el 6 de noviembre de 2027, no es un simple trámite: viene acompañada de un plan de inversiones monumental que busca revolucionar el abastecimiento de combustibles en la región.
La historia de este poliducto de 1108 kilómetros, que une Salta y Córdoba, es un reflejo de los vaivenes energéticos del país. Nacido para llevar la producción del NOA hacia el centro, la disminución de reservas en la Cuenca Noroeste lo dejó con una "capacidad ociosa" alarmante. Pero REFINOR S.A. no se quedó de brazos cruzados: desde 2018, la empresa inició un audaz plan para revertir el sentido de circulación del flujo, buscando abastecer al Norte con combustibles provenientes del Sur.
Ya se invirtieron USD 15.522.409 en la primera etapa (Montecristo-Banda Río Salí) entre 2018 y 2024, y ahora se comprometen USD 4.760.000 para el período 2025-2027. La prórroga de la concesión destrabará otros USD 40.187.000 en inversiones clave para el período 2028-2038. ¿Qué implica esto?
Esta reversión del poliducto es crucial. No solo busca garantizar un abastecimiento eficiente y seguro de combustibles para las provincias del Norte, sino que también promete una reducción significativa del impacto ambiental al disminuir la necesidad de transportar hidrocarburos por camión. Además, abre la puerta a una potencial exportación de derivados del petróleo a países limítrofes si hay excedentes.
El Gobierno, amparado en la Ley 17.319 y la reciente Ley de Bases N° 27.742, destaca que REFINOR S.A. cumplió con todos los requisitos de solvencia y se comprometió a un estricto control anual de las inversiones. Sin embargo, un detalle no menor es la exigencia de constituir servidumbres mineras sobre los terrenos que atraviesa el poliducto en un plazo de 60 días, un punto que podría generar fricciones si no se gestiona adecuadamente.
"Esta medida consolida la infraestructura energética del Norte y fomenta la inversión privada, un paso clave para la desregulación y competitividad del sector", señalaron fuentes cercanas a la Secretaría de Energía.
Para el ciudadano común, esto significa una mayor estabilidad en el suministro de combustibles en el Norte y, potencialmente, una reducción de costos logísticos que podría traducirse en precios más estables. La clave estará en el cumplimiento de las inversiones y la efectividad de la reversión total del flujo. ¡Estaremos atentos a cómo se despliega este ambicioso plan!