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En medio de una tormenta de volatilidad internacional, la Secretaría de Energía ajusta el Mercado Eléctrico Mayorista, eliminando la controvertida cláusula 'Deliver or Pay' para las generadoras térmicas. La medida busca dar un respiro a las empresas, pero ¿quién asumirá los costos de la incertidumbre en el abastecimiento de combustible?
El escenario energético argentino acaba de recibir un sismo. La Secretaría de Energía, bajo la órbita del Ministerio de Economía, publicó la Resolución N° 99/2026, una movida estratégica que modifica sustancialmente las reglas del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). El objetivo, según la cartera, es "fortalecer las herramientas regulatorias" ante la "marcada volatilidad" de los mercados internacionales de combustibles, afectados por conflictos bélicos y tensiones geopolíticas.
La medida introduce un nuevo inciso k) al Punto 3.4 de las "Reglas para la Normalización del MEM", aprobado por la Resolución N° 400/2025. Esto significa que habrá nuevas previsiones para el recupero de costos de combustibles y el despacho, buscando evitar "descalces económicos entre costos efectivamente afrontados y costos reconocidos" por las generadoras. En criollo: el Estado quiere que las empresas no pierdan plata por la suba del combustible, pero la forma en que estos costos se trasladarán es la gran pregunta.
Pero el cambio más impactante es la eliminación del mecanismo 'Deliver or Pay' (DOP). Esta cláusula, prevista en el Punto 6.1, penalizaba a los generadores térmicos que no contaran con el gas propio o el combustible alternativo comprometido. Ahora, ese riesgo se esfuma para las empresas. La Secretaría argumenta que esta supresión "contribuye a reducir riesgos de sobrepenalización frente a contingencias logísticas, comerciales o de abastecimiento ajenas o no enteramente imputables al generador".
Para las generadoras térmicas, es un alivio inmenso. Les brinda mayor "certidumbre operativa y económica" y mejora su margen de maniobra. Sin embargo, para los ciudadanos comunes, la eliminación del 'Deliver or Pay' podría significar que los costos por la falta de combustible o por la necesidad de usar alternativas más caras (como el gasoil importado) se trasladen de forma más directa a las tarifas, sin que haya un incentivo tan fuerte para que las empresas aseguren el abastecimiento. La promesa es un mercado "más eficiente, previsible y competitivo", pero la letra chica de los costos energéticos siempre es un dolor de cabeza para el bolsillo.