Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Gobierno prorrogó hasta fines de 2027 la emergencia del sector de gas natural, abriendo la importación de GNL a operadores privados. La jugada busca eficiencia y menos intervención estatal, pero con un "precio máximo" para evitar abusos monopólicos. ¿Llegará el gas este invierno sin sobresaltos?
¡Atención, argentinos! El Gobierno acaba de lanzar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que sacude los cimientos del sector energético. Se prorroga la emergencia en el transporte y distribución de gas natural hasta el 31 de diciembre de 2027, una medida que ya se arrastra desde 2023. Pero la verdadera bomba es el cambio de juego para el Gas Natural Licuado (GNL).
Hasta ahora, ENERGÍA ARGENTINA S.A. era el único importador de GNL para abastecer los picos de consumo invernal. Con este DNU, el Poder Ejecutivo Nacional abre la puerta a operadores privados, buscando una mayor eficiencia y menos intervención estatal. La idea es que la competencia privada asegure el gas, que hoy es vital para los hogares y la generación eléctrica, especialmente en los crudos inviernos.
Sin embargo, no todo es "mercado libre". El Gobierno, consciente de que solo hay una terminal de regasificación operativa (la de Escobar), estableció un precio máximo para la venta interna del GNL regasificado durante los próximos dos inviernos. Este precio se fijará en base a un marcador internacional más los costos de flete, regasificación y transporte. Si el proceso competitivo para seleccionar importadores privados fracasa, ENERGÍA ARGENTINA S.A. deberá volver a hacerse cargo, aunque el objetivo es claro: desestatizar.
Este cambio busca garantizar el abastecimiento, que ha sido un dolor de cabeza por años de falta de inversión en infraestructura. La apuesta es que los privados, con reglas de juego más claras y un marco jurídico impulsado por la Ley N° 27.742, se animen a invertir. Para vos, ciudadano, la promesa es una mayor seguridad en el suministro y, a largo plazo, una posible optimización de costos que podría reflejarse en las tarifas. Pero el "precio máximo" será clave para evitar abusos ante la posición dominante de la única terminal.
La Secretaría de Energía será la encargada de dictar las normas complementarias y supervisar este proceso. El invierno de 2026 está a la vuelta de la esquina y la volatilidad de los mercados internacionales de GNL exige decisiones urgentes. ¿Será esta la solución definitiva o una nueva etapa de incertidumbre? Los ojos del país estarán puestos en cómo se materializa esta ambiciosa movida.