Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Provincia de Buenos Aires lanza una ambiciosa emisión de Letras del Tesoro en pesos por más de 267 mil millones, buscando financiamiento a corto plazo. ¿Un salvavidas para las arcas provinciales o una apuesta arriesgada en medio de la volatilidad económica? El mercado está atento.
¡Atención inversores y ciudadanos! La Tesorería General de la Provincia de Buenos Aires ha encendido las alarmas en el mercado financiero con una megalicitación de Letras del Tesoro en pesos que asciende a la impactante suma de $267.156.221.766 (más de 267 mil millones de pesos). Esta movida, realizada mediante tres series con vencimientos a 29, 56 y 91 días, busca captar fondos a corto plazo para las arcas provinciales.
La emisión se enmarca en un programa más amplio aprobado para 2026, que autoriza un total de hasta U$S550.000.000 y $89.500.000.000 en pesos. La provincia ha superado con creces el monto en pesos inicialmente autorizado para el programa, lo que podría indicar una necesidad urgente de liquidez o una fuerte confianza en la capacidad de endeudamiento.
Las Letras se emitieron a descuento, lo que significa que los inversores las compran por menos de su valor nominal y al vencimiento reciben el valor total. La licitación se llevó a cabo el 20 de enero de 2026 y la liquidación el 22 de enero de 2026, a través de una subasta tipo holandesa de precio único en el Mercado Abierto Electrónico (M.A.E.).
La garantía es un punto clave: la Provincia cede los derechos sobre las sumas a percibir por el Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos. Esto ofrece una robusta protección a los tenedores, ya que la coparticipación es una fuente de ingresos constante y predecible.
Además, gozan de exenciones impositivas, un atractivo adicional para los inversores. La posibilidad de integrar las letras en efectivo o en especie (aceptando Letras del Tesoro anteriores) brinda flexibilidad al proceso.
Esta inyección de capital es vital para el sostenimiento de la gestión provincial, permitiendo financiar obras de infraestructura, reestructurar deuda o cubrir gastos corrientes. Sin embargo, también representa un aumento del endeudamiento a corto plazo, y la tasa de descuento (no especificada aquí, pero resultado de la licitación) indicará el costo que la provincia está dispuesta a pagar por este financiamiento. Los ciudadanos, aunque no directamente involucrados, verán cómo esta deuda impacta en el presupuesto y, por ende, en los servicios y obras públicas futuras. La dependencia de la coparticipación como garantía subraya la interconexión financiera entre Nación y Provincia.
Estaremos atentos a cómo se utilizan estos fondos y si esta estrategia de endeudamiento a corto plazo logra estabilizar las finanzas bonaerenses en un contexto económico desafiante.