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Una normativa histórica que promete transformar la atención sanitaria en Argentina, poniendo la calidad y la seguridad del paciente en el centro de la escena. Desde protocolos estrictos hasta la verificación de aptitud profesional, nadie queda afuera de esta reforma que busca erradicar los daños evitables.
¡Atención, Argentina! El Congreso acaba de dar luz verde a una ley que promete cambiar para siempre la relación entre pacientes, profesionales e instituciones de la salud. La Ley N° 27.797, conocida como “Ley Nicolás”, fue sancionada el 18 de septiembre de 2025 y rápidamente promulgada por el Poder Ejecutivo el 7 de octubre de 2025, marcando un antes y un después en la calidad y seguridad sanitaria del país. Esta normativa, que entrará en vigencia 180 días después de su publicación y será reglamentada en el mismo plazo, es un verdadero terremoto en el sector.
La Ley Nicolás busca asegurar el derecho a una asistencia sanitaria de calidad y segura, con un enfoque "centrado en las personas y en las comunidades". Esto no es poca cosa: implica la transformación de pautas culturales, la mejora de las condiciones de la práctica sanitaria y, ojo, la protocolización y jerarquización de los procesos de atención. Se acabó la improvisación: ahora se exigirá la incorporación de herramientas tecnológicas adecuadas y una drástica disminución de los daños evitables.
Entre los puntos más calientes, se destacan:
6 de octubre de 2025
14 de octubre de 2025
15 de octubre de 2025
"Esta ley es un grito por la transparencia y la responsabilidad en el sistema de salud. Los pacientes argentinos merecen saber que están en las mejores manos y que hay mecanismos claros para garantizar su seguridad." - Analista del Boletín Oficial
Para el ciudadano común, esto significa una mayor protección y transparencia. Tendremos acceso a información sobre la calidad de las instituciones y la aptitud de los profesionales. Para las empresas e instituciones de salud, implica una fuerte inversión en infraestructura, capacitación y sistemas de gestión. No será un camino fácil, pero el objetivo es claro: un sistema de salud más seguro y confiable para todos.
La adhesión al Día Mundial de la Seguridad del Paciente (17 de septiembre) refuerza el compromiso con esta agenda. Prepárense, el sistema de salud argentino está a punto de vivir una de sus transformaciones más profundas.