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La Autoridad Regulatoria Nuclear blanqueó su presupuesto y las tasas que deberán pagar las centrales y usuarios de material radiactivo el próximo año, con cifras que superan los $21 mil millones y un fuerte impacto en el sector.
¡Atención, Argentina! El Boletín Oficial acaba de soltar una verdadera "bomba" financiera que impacta de lleno en el corazón de nuestra energía atómica. La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), el organismo que vela por la seguridad de nuestras instalaciones nucleares, acaba de aprobar su presupuesto y el monto global de la tasa regulatoria para el Ejercicio 2025, y las cifras son, cuanto menos, estruendosas.
Según la Resolución 664/2024, la ARN proyecta gastos por $21.271.000.000 y recursos por $23.365.658.946 para el próximo año. Pero lo que realmente nos pone los pelos de punta es la tasa regulatoria global, que ascenderá a la friolera de $10.437.532.066. ¿Quién pagará esta cuenta monumental?
Los principales jugadores de nuestro entramado nuclear son los encargados de desembolsar estas sumas:
Este tarifazo nuclear, aunque técnico, tiene un impacto directo. Por un lado, garantiza que la ARN tenga los recursos necesarios para mantener una fiscalización rigurosa, un aspecto crucial para la seguridad de todos los argentinos. > "La seguridad nuclear no se negocia", dirían los expertos. Por otro lado, estos costos se trasladan a las empresas y, eventualmente, podrían influir en el costo final de la energía o en la viabilidad de nuevos proyectos. Es un delicado equilibrio entre la necesidad de control y la sustentabilidad económica de un sector estratégico. La transparencia en el manejo de estos fondos será clave para evitar suspicacias y asegurar que cada peso se destine a la protección y el desarrollo seguro de nuestra energía nuclear.