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El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) anunció una drástica simplificación para la inscripción de servicios de fraccionamiento móvil. Con menos burocracia, se busca dinamizar la industria y beneficiar a bodegas y emprendedores. ¡Adiós a los papeleos interminables!
El sector vitivinícola argentino se sacude con una medida que promete agilizar como nunca antes la cadena productiva. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), a través de su reciente Resolución 4/2025, ha decidido poner fin a la complejidad en la inscripción de equipos móviles de fraccionamiento, derogando la Resolución Nº RESOL-2017-32-APN-INV#MA que complicaba la vida de muchos.
La gran novedad es que, a partir de ahora, cualquier persona física o jurídica que desee ofrecer servicios de fraccionamiento móvil (que incluye taponado, etiquetado y/o capsulado de productos vitivinícolas) solo deberá presentar la Constancia de CUIT para inscribirse como "PRESTADOR DE SERVICIOS DE FRACCIONAMIENTO MÓVIL" ante el INV. ¡Así de simple! Esto representa un cambio radical respecto a la normativa anterior, que implicaba un proceso más engorroso y con mayores requisitos.
Esta medida es un verdadero salvavidas para las empresas vitivinícolas, especialmente aquellas que no cuentan con la infraestructura propia para el fraccionamiento. Ahora podrán acceder a servicios externos de forma más fácil y económica, lo que se traduce en mayor competitividad y eficiencia. Para los emprendedores que buscan incursionar en este nicho de servicios, la barrera de entrada burocrática se reduce drásticamente. Esto podría fomentar la creación de nuevas empresas y la modernización de los procesos en el corazón de la producción vitivinícola.
La decisión del INV se enmarca en la necesidad de adaptar la legislación a la realidad del mercado, donde la tercerización y la eficiencia son claves. El Artículo 24 bis de la Ley N° 14.878 ya facultaba al INV para establecer las condiciones de habilitación, y esta resolución busca concretar una simplificación largamente esperada. Es un guiño a la desregulación y a la facilitación de la actividad económica, buscando un equilibrio entre control y dinamismo.
"La simplificación es clave para la competitividad de nuestras economías regionales", afirmó un analista del sector.
Si bien la inscripción se simplifica, la resolución mantiene un control fundamental: el establecimiento que contrate el servicio móvil seguirá siendo el responsable del cumplimiento de todas las disposiciones vigentes para que los productos fraccionados puedan circular. Además, las infracciones serán sancionadas conforme al Artículo 24, inciso i) de la Ley N° 14.878. Esto asegura que la calidad y seguridad de nuestros vinos no se vean comprometidas, a pesar de la agilización administrativa. Es una victoria para la eficiencia sin sacrificar la calidad.