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La Secretaría de Energía canceló sorpresivamente los concursos para designar autoridades del ENRE y ENARGAS, allanando el camino para la creación de un megacuerpo regulador unificado. ¿Menos burocracia o más concentración de poder?
Un terremoto sacude el tablero regulatorio energético argentino. La Secretaría de Energía, bajo la firma de María Carmen Tettamanti, acaba de publicar una resolución que deja sin efecto los concursos abiertos para la designación de los directorios del ENTE NACIONAL REGULADOR DE LA ELECTRICIDAD (ENRE) y del ENTE NACIONAL REGULADOR DEL GAS (ENARGAS). La noticia, que llegó hoy a través del Boletín Oficial, confirma un cambio de paradigma impulsado por la Ley N° 27.742.
La razón es contundente: la mencionada ley creó el ENTE NACIONAL REGULADOR DEL GAS Y LA ELECTRICIDAD (ENRGEL), una nueva entidad que fusionará las funciones de los dos organismos preexistentes. Esta movida, que busca centralizar y optimizar la regulación de ambos mercados, implica que los concursos individuales para ENRE y ENARGAS pierden sentido.
La resolución establece que las postulaciones ya presentadas para los concursos cancelados serán automáticamente incluidas en la futura convocatoria para el directorio del ENRGEL, a menos que los interesados manifiesten explícitamente su deseo de retirarse en un plazo de 30 días. Esta medida busca resguardar los derechos de quienes ya invirtieron tiempo y esfuerzo en el proceso.
El Artículo 161 de la Ley N° 27.742 es la piedra angular de esta transformación. Encomienda al Poder Ejecutivo Nacional la tarea de organizar este nuevo ente y dictar un texto ordenado de las Leyes Nros. 24.065 (Electricidad) y 24.076 (Gas). El objetivo declarado es modernizar y hacer más eficiente la supervisión de los servicios públicos de gas y electricidad, dos pilares de la economía nacional.
Para el ciudadano, esta unificación podría significar una regulación más coordinada y, potencialmente, más ágil, evitando duplicidades y contradicciones entre los entes. Para las empresas del sector, implica un único interlocutor regulatorio, lo que podría simplificar trámites, pero también consolidar un poder de fiscalización más robusto. El desafío será garantizar la independencia del nuevo ENRGEL y que su constitución se traduzca en beneficios tangibles para usuarios y operadores. Los interesados deben estar atentos a la nueva convocatoria.