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El Gobierno elimina los derechos de exportación para aceites y lubricantes, buscando potenciar la producción nacional y la competitividad en mercados globales, un guiño al sector industrial.
En un movimiento audaz que busca sacudir el tablero económico, el Poder Ejecutivo Nacional ha decretado la reducción a CERO POR CIENTO (0%) de la alícuota del Derecho de Exportación (D.E.) para una serie de aceites y lubricantes, en línea con la Nomenclatura Común del MERCOSUR (N.C.M.). Esta medida, que entra en vigencia al día siguiente de su publicación, es un claro mensaje de la política de desregulación y fomento de la actividad exportadora que impulsa el Gobierno.
El decreto, que deroga las alícuotas previas establecidas en el artículo 7° del Decreto N° 488/20 para estas posiciones arancelarias, tiene como objetivo principal “asegurar el máximo posible de valor agregado en el país con el fin de obtener un adecuado ingreso para el trabajo nacional y promover, proteger o conservar las actividades nacionales productivas de bienes o servicios”. En otras palabras, se busca que la producción local de aceites y lubricantes gane terreno en los mercados internacionales, reduciendo costos marginales y mejorando los precios de exportación.
Esta decisión no es aislada; se enmarca en una estrategia de “simplificación administrativa y la reducción o eliminación de tributos” iniciada con antecedentes como el Decreto N° 305/25, que ya había fijado en cero las alícuotas para diversos productos industriales con valor agregado. La coyuntura del comercio internacional y la necesidad de fortalecer la posición competitiva de la producción nacional exigen “una pronta y eficaz adopción de medidas que permitan sostener y expandir la actividad exportadora”, sin comprometer el equilibrio fiscal. Es un paso más en la búsqueda de una mayor apertura comercial y la inserción de Argentina en el concierto global, con la esperanza de que estos sectores industriales se beneficien directamente de esta inyección de competitividad.