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En medio de la crisis, el Registro Nacional de las Personas destina fondos a bonificaciones por "desempeño destacado" de 2020. Un premio a la burocracia que genera interrogantes sobre la eficiencia del gasto público.
El Registro Nacional de las Personas (RENAPER) ha desatado una nueva polémica al confirmar la asignación de la "Bonificación por Desempeño Destacado" para su personal de planta permanente, correspondiente al período ¡nada menos que 2020! Sí, leyó bien, una medida que se concreta con casi cinco años de retraso, levantando sospechas sobre la agilidad administrativa y la verdadera justificación de estos incentivos.
Esta bonificación, amparada en el Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del SINEP y la Resolución N° 98/09, busca reconocer el rendimiento excepcional en funciones ejecutivas. Sin embargo, el hecho de que se esté liquidando ahora, para un período tan lejano, pone en el ojo de la tormenta la transparencia y oportunidad de la gestión de recursos humanos en el Estado. ¿Por qué el delay? ¿Qué implicancias tiene pagar con años de diferencia?
La Disposición 640/2024, firmada por el Director Nacional Pablo Luis Santos, establece que el gasto será imputado a las partidas presupuestarias vigentes del RENAPER. Si bien no se especifica el monto total, se trata de dinero público que se utiliza para premiar desempeños pasados en un contexto económico actual de fuerte ajuste.
Para el ciudadano de a pie, esta noticia puede sonar a un gasto injustificado en un momento donde se pide austeridad a todos los niveles. Mientras se discuten recortes y eficiencia, el Estado sigue pagando plus por actividades de hace media década. La veeduría sindical, mencionada en el documento, valida el proceso, pero no disipa las dudas sobre la pertinencia temporal.