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El Presidente Milei mueve las fichas en la estratégica Procuración del Tesoro, aceptando una renuncia clave y designando a un nuevo Subprocurador. ¿Qué implica este recambio en el corazón legal del Estado?
En un movimiento que no pasó desapercibido en los pasillos del poder, el Presidente de la Nación, Javier Milei, a través del Decreto 106/2025, oficializó un recambio fundamental en la Procuración del Tesoro de la Nación. Este organismo es ni más ni menos que el abogado del Estado, un pilar crucial en la defensa jurídica de los intereses nacionales.
El decreto, firmado en Ciudad de Buenos Aires el 18 de febrero de 2025, acepta la renuncia del doctor Andrés DE LA CRUZ (D.N.I. N° 16.053.812) a su cargo de Subprocurador del Tesoro, efectiva a partir del 13 de febrero. Acto seguido, y sin dilaciones, se designa en su lugar al doctor Julio Pablo COMADIRA (D.N.I. N° 27.088.106), quien asumirá sus funciones a partir del 17 de febrero de 2025.
¿Qué significa este cambio? La Procuración del Tesoro es el órgano superior de asesoramiento jurídico del Poder Ejecutivo y representa al Estado Nacional en juicio. El Subprocurador es una figura de máxima confianza y tiene un rol determinante en la interpretación de las leyes y en la estrategia legal del gobierno. La salida de De la Cruz y la entrada de Comadira podrían señalar un ajuste en la línea jurídica y política del Ejecutivo, buscando mayor sintonía con las directrices de la actual administración.
Este tipo de movimientos en cargos tan sensibles refleja la consolidación de equipos y la orientación que el gobierno busca imprimir en áreas críticas. Para los ciudadanos, aunque parezca un cambio técnico, impacta en la forma en que el Estado defiende sus bienes y maneja sus litigios, lo que a la larga afecta las arcas públicas y la gestión general.