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El Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires, en un acto de justicia tardía o corrección de errores, revoca resoluciones, legitima deudas millonarias y reconoce beneficios póstumos, dejando a los herederos con la última palabra.
El Instituto de Previsión Social (IPS) de la Provincia de Buenos Aires vuelve a ser noticia por una serie de resoluciones que destapan la complejidad (y a veces el desorden) de la administración de beneficios. En un giro inesperado, la Resolución N° 882445 ha decidido revocar en su totalidad la Resolución N° 34440 del 19 de marzo de 2025, que había generado un cargo deudor de $1.366.261,33 por el período 2008-2016. ¿El motivo? Un "error" en su dictado, lo que devuelve la plena vigencia a la Resolución N° 6824 del 1 de marzo de 2023. Esto significa que, después de idas y vueltas, se confirma la legitimidad de esa millonaria deuda. Para los involucrados, esto implica un vaivén administrativo que puede generar incertidumbre y frustración.
Pero el IPS no se detiene ahí. En un apartado más sombrío, las Resoluciones N° 791 y N° 2029 abordan el triste reconocimiento de beneficios póstumos. En el primer caso, se reconoce el derecho a la Jubilación Ordinaria de Marcela Alejandra AQUILANO (DNI N° 16.927.010), fallecida el 8 de enero de 2024, que debía liquidarse desde octubre de 2018. Y como si fuera poco, su cónyuge, Marcelo Cesar FELICE (DNI N° 14.780.641), quien solicitó la pensión y también falleció poco después (27 de febrero de 2024), ve reconocido su derecho a percibirla por el breve período en que le asistía. Las sumas devengadas, en ambos casos, serán declaradas de legítimo abono a favor de sus herederos. Un laberinto burocrático que se resuelve cuando los beneficiarios ya no están.
Similar situación ocurre con la Resolución N° 2029, que reconoce el derecho a pensión de María Isabel MEYER (DNI N° 13.542.581), como cónyuge supérstite de Guillermo Damián NOCETO. Irónicamente, María Isabel también falleció durante la tramitación (24 de marzo de 2024), por lo que las sumas correspondientes a su pensión, que se devengaban desde septiembre de 2022, también serán para sus herederos. Estas resoluciones, aunque administrativas, evidencian las demoras y la complejidad de los trámites jubilatorios y pensionarios en la provincia, donde a veces la justicia llega, pero de manera póstuma. Los herederos son ahora los protagonistas de esta saga burocrática.