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Un conductor fue notificado de una sanción contundente por operar un servicio de pasajeros interurbano sin la debida autorización, marcando un fuerte golpe a la informalidad en el transporte bonaerense y sentando un precedente.
La Subsecretaría de Transporte de la Provincia de Buenos Aires ha puesto el ojo en la informalidad y Sr. PORTILLO, HÉCTOR OSCAR (DNI N° 21.534.784) lo sabe de primera mano. Este ciudadano fue notificado de una pesada multa tras ser interceptado el 14/08/2024 en un operativo de control en el Peaje de Hudson, Berazategui. ¿El delito? Realizar un servicio intercomunal sin ningún tipo de autorización, transportando nada menos que 38 pasajeros desde Hurlingham hasta La Plata en un vehículo Dominio EYA552.
La Disposición N° DISPO-2025-1258-GDEBA-DPTFMTRAGP, dictada el 01/07/2025, detalla que el Sr. Portillo no formuló descargo en el plazo legal, lo que llevó a la aplicación de la sanción correspondiente bajo el amparo del artículo 211 del Decreto N° 6864/58, reglamentario del Decreto-Ley N° 16.378/57. Este caso es un claro ejemplo de cómo la administración provincial busca combatir el transporte pirata y asegurar la legalidad y seguridad en el servicio público de pasajeros.
Para el infractor, la situación es crítica: dispone de diez (10) días hábiles para presentar un recurso o veinte (20) días hábiles para abonar la multa. La buena noticia, dentro de lo malo, es que existe la opción de adherirse al “Régimen de Regularización de Deudas” (Decreto N° 871/02) para formalizar un pago en cuotas, una salida para alivianar el impacto económico. El pago debe realizarse mediante interdepósito bancario en el Banco de la Provincia de Buenos Aires a la orden “Fondo Provincial del Transporte -Ley 11.126- Cuenta 1568/6” Casa Matriz La Plata.
Este caso subraya la determinación del Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires en regular el sector. Para los usuarios, es un recordatorio de la importancia de utilizar servicios de transporte habilitados, que cumplen con las normativas de seguridad y seguro. Para los operadores informales, es una advertencia clara: la fiscalización es real y las multas pueden ser severas. La Subsecretaría de Transporte está activa y vigilante, y los que operan al margen de la ley se arriesgan a enfrentar las consecuencias.