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El Registro Nacional de Armas autoriza la incineración de medio centenar de chalecos antibalas caducos de PROSEGUR. ¿Un paso hacia la seguridad o un recordatorio de la obsolescencia de los equipos de protección en Argentina?
El Registro Nacional de Armas (RENAR), ex-ANMaC, dio luz verde a la destrucción de cincuenta (50) chalecos antibalas que pertenecían al usuario colectivo PROSEGUR SA (CUIT 30-70809277-3), una de las mayores empresas de seguridad del país. Los chalecos, considerados Materiales de Usos Especiales (M.U.Es.), habían llegado al fin de su vida útil y representaban un riesgo si no eran correctamente eliminados.
La tarea de destrucción estará a cargo de FLASH IMPORTACIONES SRL (CUIT 30-70809277-3), con un legajo de usuario 9736686. Esta medida, aunque rutinaria, subraya la importancia del control y la fiscalización sobre los materiales sensibles. Los chalecos antibalas tienen una fecha de vencimiento y, una vez superada, pierden su capacidad de protección balística, lo que podría poner en peligro la vida de quienes los utilizan.
La resolución del RENAR no solo autoriza la destrucción, sino que también establece un estricto protocolo de supervisión. La Dirección Nacional de Fiscalización, Resguardo y Destrucción de Materiales Controlados deberá llevar a cabo el control del acto, participando en el procedimiento y labrando las actas correspondientes. Está expresamente prohibido efectuar la destrucción en ausencia de personal abocado por el RENAR.
Este proceso es un recordatorio de la constante renovación que requiere el equipamiento de seguridad y la responsabilidad de las empresas y organismos en el descarte adecuado. La Ley N° 27.192, que creó la ANMaC (hoy RENAR), faculta al organismo a determinar los métodos y procedimientos de destrucción, garantizando eficacia y sustentabilidad ambiental. Un trámite administrativo que, sin embargo, pone de manifiesto la rigurosidad necesaria en la gestión de materiales que son vitales para la seguridad de quienes nos cuidan.