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El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires autoriza la ocupación de la vía pública para obras y servicios, generando posibles trastornos en el tránsito y la vida de los vecinos.
En una movida que ya es moneda corriente en el Boletín Oficial, la Subsecretaría de Gestión de Obras y Usos del Espacio Público, dependiente de la Jefatura de Gabinete de Ministros, acaba de dar luz verde a dos permisos clave que impactarán en la dinámica urbana. Por un lado, la Resolución N° 91/SSGOU/26 otorga al Consorcio Propietarios 11 de Septiembre de 1888 N° 3809/15/23 el permiso para emplazar andamios en la vía pública. Esto, si bien es necesario para el mantenimiento edilicio, puede generar interrupciones peatonales y vehiculares en la zona.
Pero la cosa no termina ahí. La Resolución N° 93/SSGOU/26 autoriza a La Mantovana de Servicios Generales Sociedad Anónima a colocar un grupo electrógeno, también en el espacio público. Esta medida, aunque de carácter temporario y revocable, pone en evidencia la necesidad de las empresas de recurrir a estas soluciones para garantizar la continuidad de sus servicios, posiblemente ante fallas en el suministro eléctrico o la demanda de eventos.
Ambas resoluciones, aparentemente menores, son un reflejo de la constante intervención del Estado en el uso del suelo urbano. Mientras algunos vecinos celebran las mejoras que estas obras pueden traer, otros ya se preparan para los potenciales ruidos, desvíos y molestias que implican. El ojo avizor de los porteños estará puesto en cómo estas empresas gestionan la ocupación para minimizar el impacto. ¿Estaremos ante una nueva ola de "ocupaciones" temporales que se vuelven permanentes?